Laurita Fernández se vistió de Marilyn y le puso el toque barrial: ¡un golazo de glamour!
La actriz y conductora Laurita Fernández la rompió con una producción de fotos que homenajea a Marilyn Monroe, mezclando el brillo de Hollywood con el orgullo de su querido Mataderos.
En las últimas horas, Laurita compartió unas fotos en sus redes que dejaron a más de uno con la boca abierta. "Marilyn de Mataderos", escribió, dejando claro el guiño a la diva de Hollywood. Se la ve con un vestido blanco corto, tipo corset, ajustadito arriba y con una falda con vuelo, bien juvenil. El lookazo se completó con ondas suaves en el pelo, flequillo y unos labios rojos que son un clásico.
Pero no fue solo la ropa. Laurita se puso las pilas y recreó una de las escenas más famosas del cine: la de Marilyn Monroe con el vestido volando por el aire en "La comezón del séptimo año". La nuestra lo hizo con una onda tremenda, con mucha naturalidad y simpatía, ¡como si nada! Se nota que el homenaje a la leyenda yanqui lo lleva en la sangre.
Es que no es la primera vez que Laurita le tira flores a Marilyn. Ya en 2018, la rompió como protagonista en el musical "Sugar", una obra que también tuvo a Monroe en la pantalla grande. Así que la conexión viene de lejos y ella siempre le pone su propio sello, con frescura y talento.
Y ojo, que el apodo "Marilyn de Mataderos" no es puro cuento. Laurita no se olvida de sus raíces y le hace un guiño a su barrio, donde nació y se crió. Ella misma contó que fue al colegio en Liniers y que su vieja vivió ahí hasta hace poco, ¡un orgullo bien de barrio!
Los fans, obvio, se volvieron locos. Los comentarios explotaron de cariño: "Sos nuestra Marilyn argentina", "Todo pensado y perfecto", "La descendiente de Marilyn", "Una verdadera muñeca", le decían. Se ve que la gente delira con esta mezcla de glamour y sencillez.
Así, Laurita Fernández nos regala una producción de fotos que es un golazo, combinando el brillo de Hollywood con el toque auténtico de Mataderos. Demostró que sabe cómo sorprender y que su carisma es de exportación, ¡pero con el corazón bien acá!