El goleador histórico de Bolivia soñaba con el Mundial, quiso volver y el DT le dio un portazo
Marcelo Moreno Martins, máximo artillero de la selección boliviana, quería regresar para el repechaje mundialista, pero el técnico Óscar Villegas fue contundente y le cerró las puertas.
Bolivia está a un paso de hacer historia grande, de esas que se recuerdan por décadas. Después de más de treinta años, La Verde se metió en el repechaje para el Mundial 2026 y la ilusión es total. En medio de esta euforia, Marcelo Moreno Martins, el goleador de todos los tiempos y un verdadero ídolo nacional, tiró la bomba: quería volver a ponerse la camiseta de la selección, a pesar de haberse retirado hace un año.
Martins, con 38 pirulos, había colgado los botines en noviembre de 2023 con la selección, tras un partido contra Uruguay. Y en abril de este año, se despidió del fútbol profesional como un rey en el Cruzeiro de Brasil, donde también es un emblema. Con 31 goles en 108 partidos, nadie metió más que él en Bolivia, y ojo, es el tercer máximo artillero en la historia de las Eliminatorias sudamericanas, solo por detrás de Messi y Suárez. Una verdadera máquina.
El envión anímico llegó con el reciente triunfo 1-0 contra Brasil, que los dejó séptimos y con el pase al repechaje. Con la gente enloquecida, Martins no se guardó nada y le tiró la pelota al DT: "Me siento bien para poder volver, vamos a ver qué pasa", dijo a Red Uno TV. Y agregó: "Yo tengo mi corazón con la Verde siempre. Lo que resta es que hablemos y ver lo que se puede venir". Su sueño de jugar un Mundial, el único que le faltaba, se reavivó de golpe.
La idea de su regreso generó un revuelo tremendo entre los hinchas y analistas, que veían en su experiencia y liderazgo un valor clave para este desafío intercontinental. Pero la respuesta del técnico Óscar Villegas no se hizo esperar y fue un baldazo de agua fría. Sin vueltas, el DT le bajó el pulgar y fue contundente: "No es un jugador activo, ni siquiera pensar dónde lo puedo ver", declaró al diario El Deber.
Villegas siguió y remarcó que "tendría que verlo jugar para dar una opinión y esto no va en desmedro de la gran carrera que ha hecho". El mensaje fue claro: para volver, Martins tendría que estar jugando en algún club. Una frase que dejó picando la posibilidad de que su regreso sea en otro rol, pero no en la cancha. El DT no se anduvo con chiquitas.
Este repechaje de marzo de 2026, con un formato inédito en México, es la gran chance de Bolivia. Aunque el propio Martins había dicho que necesitaba un tiempo fuera de la competencia, la adrenalina del triunfo ante Brasil lo volvió a motivar. "Necesitaba retirarme, necesitaba un tiempo en mi carrera [...] te motivan a muchas cosas… vamos a ver qué pasa más adelante", había dicho. Pero por ahora, parece que el sueño mundialista de Martins, al menos en la cancha, tendrá que esperar.
La Federación Boliviana ya tiene amistosos armados para octubre, contra Rusia y Jordania, pensando en el repechaje. Queda la incógnita de si habrá un giro inesperado o si el ciclo de este goleador histórico con la camiseta boliviana quedó definitivamente cerrado. Por ahora, el DT le puso un freno de mano a la ilusión.