Complicada la situación de los rugbiers mendocinos: Chile pide que sean extraditados por abuso sexual
La Justicia chilena solicitó formalmente que Matías Morales y Enzo Falaschi, detenidos en Mendoza, sean entregados para ser juzgados por un grave caso de abuso sexual en Santiago.
La semana pasada, la Policía Federal los agarró por una orden internacional. Estaban jugando para el club Stade Français allá y, según la acusación, habrían abusado de dos mujeres. Desde que los detuvieron, están alojados en la Unidad 32 de Tribunales Federales y se espera que los manden a la cárcel de Cacheuta.
La cosa se puso fea después de una salida nocturna. La denuncia dice que Morales y Falaschi, con un tercer tipo, fueron con dos mujeres a un departamento en Vitacura. Las víctimas aseguran que consumieron alcohol y que después fueron abusadas, sin su consentimiento. Los jugadores, en cambio, dicen que todo fue de mutuo acuerdo. Es palabra contra palabra.
Las abogadas de Falaschi ya salieron a la cancha con todo, rechazando el pedido de extradición. Argumentan que a su cliente no le avisaron del proceso en Chile y que, si va para allá, temen por su seguridad. Quieren evitar a toda costa que el juicio se haga en el país vecino.
Y como si esto fuera poco, Falaschi ya tiene un antecedente pesado. En 2016, lo denunciaron por otro presunto abuso sexual en Luján de Cuyo, junto a otros cuatro rugbiers. Aunque en ese momento el fiscal los sobreseyó por falta de pruebas, el caso hizo mucho ruido y los dejó afuera de las selecciones de rugby regionales.
Ahora, la pelota está del lado de la Justicia argentina. Morales y Falaschi siguen tras las rejas mientras se define este pedido de extradición, un proceso que puede durar varias semanas. La defensa busca que no los manden a Chile y que el caso se resuelva acá.