¡Fede Bal le puso humor a la colonoscopía y dejó un mensaje clave: "A tiempo, te salva la vida"!
El actor se filmó mientras se hacía una colonoscopía, a cinco años de superar el cáncer de colon, para sacarle el miedo al estudio y remarcar su importancia vital.
Para la gente de barrio, Fede Bal no es solo el hijo de Carmen Barbieri; es un tipo que le puso el pecho a una enfermedad bravísima. Hace cinco años, nos contó que le habían detectado cáncer de colon, y desde ahí se propuso usar sus redes para mostrar el camino, sin vueltas ni caretas.
Ahora, para seguir concientizando, el conductor de "Resto del Mundo" se filmó mientras se hacía una videocolonoscopía. ¿La idea? Sacarle el dramatismo al estudio y que la gente entienda que no hay que tenerle miedo. Se lo vio en la camilla de la Fundación Gedyt, con el Dr. Luis Caro, ya medio dormido por la anestesia.
"Desactivemos el miedo a la anestesia, al estrés de la preparación, a la ansiedad por todo el proceso. Lo único que importa es SABER CÓMO ESTAMOS", escribió Fede. Y agregó, con su toque de humor: "La anestesia es una suerte de trip surrealista". Bromeó con el equipo médico, hasta tiró que tenía un "chimento que va a impactar" antes de caer rendido a la risa.
Pero más allá de la gracia, el mensaje de Fede Bal es clarísimo: "Un estudio a tiempo TE SALVA LA VIDA". Insiste en que es la única forma de saber cómo estamos por dentro, ya que el cáncer de colon es una de las principales causas de muerte en el mundo. Si tenés más de 40 o antecedentes familiares, este chequeo periódico es fundamental.
Hoy Fede está sano, pero no se olvida de que siempre será un paciente y que los controles anuales son clave. Él mismo contó que postergó el estudio cuando empezó con sangrados, hasta que su ex, Sofía Aldrey, casi lo llevó "de los pelos". Fue ahí cuando le confirmaron el diagnóstico.
Recordó lo difícil que fue contarle a su vieja, Carmen, que "quedó hecha pelota" al enterarse. "Ninguna madre está preparada para que su hijo le diga ‘tengo cáncer’", confesó. Pero él le prometió que no se iba a morir de eso, y le puso todas las pilas al tratamiento.
Esta experiencia, aunque durísima, le dio una nueva perspectiva de la vida. Bajó la ambición y aprendió a valorar otras cosas. Fede Bal, un tipo de barrio que nos muestra que cuidarse es fundamental, y que a veces, un poco de humor ayuda a enfrentar los miedos.