Lo buscan por cielo y tierra: ¿Quién es el "Colo" Cappelletti, el fantasma del juego clandestino en Rosario?
Fernando "Colo" Cappelletti, de 30 años, es uno de los más buscados en Santa Fe por regentar el juego ilegal. Ofrecen 20 millones de pesos para encontrarlo.
Al "Colo" lo vinculan directamente con la banda narco conocida como Los Menores. Se dice que es el encargado de mover los hilos del juego clandestino para Lisandro "Limón" Contreras, uno de los capos que ya cayó en diciembre pasado en un operativo en Tigre.
Los investigadores, tanto de la policía como de la Justicia, aseguran que Cappelletti le tomó la posta a Leonardo Peiti, el que fue condenado en 2021 a tres años de prisión. Peiti se "arrepintió" y pagó una multa de 42 millones y medio de pesos, y fue el que mandó en cana a los exfiscales Gustavo Ponce Asahad y Patricio Serjal, a quienes les pagaba entre 4 y 5 mil dólares por mes para que le avisaran de allanamientos.
Ese vacío que dejó Peiti en el negocio del juego clandestino, que abarcaba Rosario, Rafaela y Melincué, fue ocupado por "Limón" Contreras. Y ahí es donde entra el "Colo" Cappelletti, quien se encargaría de la parte operativa de las apuestas ilegales por pedido de Contreras.
Los que conocen a Fernando y a su hermano, mucho más joven, los señalan como los dueños de varios "garitos" o salas de juego clandestino en la zona oeste de Rosario, especialmente en el corredor de Felipe Moré, donde antes se lo veía seguido. Pero la cosa cambió: pasó de andar por la calle como si nada a desaparecer de los "casinitos", que de paso, están en retirada porque la gente ahora apuesta más por el celular.
El "Colo" se coló en la lista de los más buscados después de que el 27 de agosto pasado agarraran a Gerardo "Dibu" Gómez, un supuesto barra de Newell’s que responde a Cristian Nicolás "Pupito" Avalle, de Los Monos. Como por el "Dibu" se ofrecían 35 millones de pesos y no se usó esa recompensa, el Estado santafesino decidió reutilizar esa plata para lograr otra captura de peso, y el "Colo" quedó picando. Y así, con la promesa de una buena recompensa, la provincia se puso las pilas para ver si este fantasma del juego clandestino finalmente deja de hacer de las suyas. ¡A ver quién se anima a dar el dato!