Rashomon cumple 75: La película que nos enseñó que la verdad no es una sola y nos voló la cabeza
Hace 75 años, el genio Akira Kurosawa estrenaba "Rashomon", una obra que no solo ganó premios, sino que nos hizo cuestionar la realidad. Su "efecto" cambió para siempre cómo contamos y vemos las historias.
Che, ¿alguna vez te pasó de discutir con alguien sobre algo que vieron los dos y que cada uno jura que es distinto? Bueno, imaginate que una película, hace 75 años, nos hizo dudar de todo eso. Estamos hablando de "Rashomon", la joya de Akira Kurosawa que, para muchos, fue la que nos metió en la cabeza la idea de que la verdad es más resbaladiza de lo que parece.Esta peli japonesa, que se estrenó en 1950, no solo se llevó el León de Oro en Venecia al año siguiente y rompió récords, sino que instaló una forma de ver el mundo: el famoso "efecto Rashomon". La historia nos lleva al Japón antiguo, donde un monje, un leñador y un plebeyo se refugian de la lluvia y empiezan a charlar sobre un crimen reciente: el asesinato de un samurái y la violación de su mujer. Lo zarpado es que, en el juicio, cada uno de los involucrados cuenta una versión completamente diferente de lo que pasó.El bandido, todo agrandado, jura que la mujer consintió y hasta lo desafió al marido a un duelo. Ella, por su parte, llora y dice que su esposo la despreció y que ella, de la vergüenza, tal vez lo apuñaló. Después, un médium trae al espíritu del samurái, que asegura que su esposa lo abandonó con el bandido y él se suicidó. Y para colmo, aparece un cuarto testigo que tira abajo todas las versiones. ¿Cuál es la verdad? "Rashomon" te dice: ninguna y todas. Cada uno acomoda la historia para ser el héroe de su propio cuento.Ojo, que no fue la primera en mostrar varias versiones. "Ciudadano Kane", de Orson Welles, ya jugaba con eso. Pero la diferencia es clave: Welles al final te da la posta, te revela qué pasó de verdad. "Rashomon", no. Ahí está la gracia y lo que la hace única. Muchas series y películas de hoy, como "Los Sospechosos de Siempre" o hasta "Cómo Conocí a tu Madre", muestran varios puntos de vista, pero al final te dicen cuál es la verdad verdadera. Eso no es el verdadero "efecto Rashomon", es una versión "light".Más allá de la historia, la peli es una belleza visual. Kurosawa se la jugó con la cámara, filmando directo al sol y creando una atmósfera increíble. Pero lo más loco es lo premonitoria que fue. ¿El mundo ya venía para este lado de la "verdad relativa" o "Rashomon" fue la que nos abrió la cabeza a este quilombo? Porque hoy, 75 años después, vivimos inmersos en esa película.Mirá a tu alrededor: noticieros con versiones opuestas, políticos que mienten sin pudor, gente dividida en bandos que discuten qué es real y qué no. Es como si la peli se hubiera vuelto nuestra vida. Y ese camino, la verdad, nos lleva a un solo lugar: el caos.Pero ojo, que hasta Kurosawa, en medio de tanta duda, dejó una puerta abierta. La película cierra con la lluvia parando y el leñador, que había sido medio cínico, decidiendo cuidar a un bebé abandonado. Es un gesto de bondad, una chispa de esperanza. Como diciendo que, por más que la verdad sea un laberinto, la fe en lo humano, en hacer el bien, es lo único que nos salva. Y en eso, sí, creo que podemos ponernos de acuerdo todos.