San Martín lo tenía servido y se lo empataron en la última pelota
El Verdinegro arrancó ganando y manejó el partido, pero en el descuento Atlético Tucumán encontró el 1-1 en una de las pocas que tuvo. Un empate que pegó como una derrota.
Una de esas historias que cuesta masticar. San Martín dejó pasar un triunfo que parecía encaminado y, en el último suspiro del descuento, Atlético Tucumán lo terminó empatando. El Verdinegro pegó de entrada, se acomodó rápido y durante buena parte del encuentro fue dueño de la pelota y del ritmo.
El gol llegó a los 3 minutos, cuando Federico Murillo apareció por el segundo palo para definir una jugada que nació por izquierda, con centro de Juncos. Desde ahí, el equipo sanjuanino jugó con cierta comodidad, lejos de su arco y con Díaz Robles casi sin trabajo. El primer tiempo se fue con esa sensación tan conocida en la cancha: todo estaba bajo control.
En el complemento, el conjunto tucumano adelantó un poco sus líneas, pero sin demasiada claridad. Tiró algunos centros, sí, pero sin meter verdadero peligro. Ariel Martos tuvo que mover el banco por las lesiones de Zuliani, Juncos y Acosta, aunque el equipo no perdió orden ni soltura.
El árbitro agregó seis minutos y cuando el partido ya se moría, pasó lo inesperado. A falta de dos minutos para el cierre del descuento, un corte de luz frenó todo por un instante. La reanudación terminó siendo un baldazo: un córner de derecha a izquierda cruzó toda el área chica y, casi sobre la línea, Jorge Juárez apareció por el segundo palo para poner el 1-1.
Para San Martín, no es un empate más. Por cómo se dio, por lo poco que había hecho el rival y por lo cerca que estaba la victoria, el resultado dejó gusto a derrota. En Concepción, la bronca quedó flotando en el aire.