¿Se viene la baja de tasas? El mundo, con la lupa en el laburo yanqui para ver qué decide la Reserva Federal
Los inversores están re manija con los números de empleo en Estados Unidos, porque de ahí sale si la Reserva Federal baja o no las tasas. Y eso, aunque parezca lejano, ¡nos toca a todos!
Che, ¿vieron cómo está la cosa en el mundo de la plata? Los mercados, esos donde se mueven los billetes más grandes, estuvieron medio revolucionados. Las bolsas de valores subieron y los bonos, que son como deudas que compran los países, se calmaron un poco. ¿La razón? Todos están con el ojo puesto en los datos de empleo de Estados Unidos, esperando que confirmen algo clave: si la Reserva Federal, que es como el Banco Central de allá, va a bajar las tasas de interés.
Es que, la semana pasada, salieron algunas noticias que, para el laburante común, no serían tan buenas, pero para el mercado, ¡parecen un golazo! Se supo que hubo más pedidos de ayuda por desempleo de lo que se esperaba y que la contratación en el sector privado se frenó un poco. Para los analistas, esto es una señal de que la economía se está enfriando, y eso le daría motivos a la Fed para meter un recorte de tasas. Es decir, ¡malas noticias para el laburo, buenas para los que quieren que baje el costo del crédito!
Acá hay que entender que si la Fed baja las tasas, la plata se mueve más fácil y eso suele empujar a las bolsas. Por eso, los principales índices de Wall Street, allá en Estados Unidos, se fueron para arriba. Y ojo, que esto pasó a pesar de que Donald Trump, el ex presidente, sigue dando guerra con el tema de los aranceles, pidiéndole a la Corte Suprema que los mantenga. ¡Ni eso los paró!
Pero la cosa no fue igual en todos lados. En Europa, por ejemplo, Fráncfort subió, aunque los alemanes estén achicando sus pronósticos de crecimiento. Pero en París, la bolsa se cayó, y fue culpa de una farmacéutica que tuvo malos resultados con un remedio nuevo. Por el lado de Asia, Tokio festejó, pero Hong Kong y Shanghái cayeron. Parece que China está pensando en meterle un freno a la euforia de las acciones.
Para colmo, el precio del petróleo sigue bajando. Se espera que haya más oferta de la que se necesita, porque los países productores están pensando en aflojar con los recortes. Y para cerrar, una empresa japonesa gigante, Nidec, se dio un palo zarpado en la bolsa porque están investigando un quilombo contable en su filial de China. ¡Un despelote!
Así que, mientras esperamos los datos finales de empleo de Estados Unidos, que son clave para ver qué rumbo toma la economía mundial, queda claro que lo que pasa allá, aunque nos parezca lejano, nos afecta. Desde el precio del combustible hasta cómo se mueve la inversión, todo tiene un eco. Estaremos atentos para ver si la Fed se pone las pilas y le da un respiro a la economía global, que buena falta le hace.