¡Indignante! Nieto de 23 años le dio una paliza a su abuela de 85 en Berisso y terminó preso
Un pibe de 23 quedó tras las rejas después de que su propia abuela lo denunciara por golpearla brutalmente en su casa. La señora, de 85 años, presentaba varias lesiones.
El episodio de violencia ocurrió el miércoles pasado en la calle 171. Apenas los agentes llegaron, vieron que la señora tenía moretones por todos lados, en brazos y piernas. Ella misma, con mucho coraje, identificó a su nieto como el agresor.
La Justicia, a través de la UFI de turno, avaló la detención del muchacho. La causa se caratuló como "lesiones agravadas en contexto familiar" y el acusado sigue detenido. Ahora se esperan los resultados de los estudios médicos para ver la gravedad de las heridas y sumar pruebas al expediente.
Y esto, lamentablemente, no es un caso aislado. Hace poquito, la Bonaerense volvió a agarrar a otro pibe, de 17 años, que había matado a su bisabuela de 87 y se había escapado de un instituto de menores en La Plata.
La víctima, Clelia María Galarza, fue encontrada sin vida con signos de ahorcamiento en Mariano Acosta. El adolescente, identificado como J. L. G., había logrado fugarse, pero lo encontraron rápido gracias a un dato clave en una casa en Carcaballo y Paul Groussac.
Al principio, no se veían signos de robo ni violencia, pero la autopsia reveló que la mujer murió por asfixia y tenía golpes en la cara. La investigación se centró en la familia, ya que no había puertas forzadas.
Los detectives encontraron ropa con sangre de la víctima cerca de la escena. Las declaraciones de la hija, yerno, nieta y bisnieto tenían muchas contradicciones y no podían justificar dónde estaban. Los celulares y la ropa manchada de sangre confirmaron que el responsable era el adolescente.
Después de su primer arresto, el menor estuvo en un instituto de La Plata. Tras la fuga, la Justicia de Menores decidió cambiar su régimen de detención: ahora va a estar en el Instituto de Menores de Pablo Nogués hasta que cumpla los 18 y enfrente el juicio. Una verdadera tristeza y un llamado de atención.