La ANMAT le bajó el pulgar a una miel "orgánica" trucha y la sacó de circulación: ¡Era todo verso!
Cuidado con lo que comprás por internet o en el barrio: la autoridad sanitaria prohibió una miel que se vendía como orgánica pero no tenía ningún papel en regla. ¡Un golazo para los vivos!
La medida, que salió publicada bien temprano en el Boletín Oficial bajo la Disposición 6228/2025, es clara: se prohíbe fabricar, envasar y vender en todo el país –y también por internet, ¡eh!– la "Miel orgánica certificada marca Los Meleros", esa que decían que venía del monte chaqueño, de El Sauzalito. No importa la presentación, el lote o la fecha, esta miel ya no puede circular.
La historia arrancó cuando la Cámara Argentina de Fraccionadores de Miel (CAFRAM) metió un reclamo en el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), pidiendo que investiguen la legalidad del producto. Ahí, el equipo de Vigilancia Sanitaria de Alimentos se puso las pilas y consultó a través del SiFeGA, que es como la base de datos nacional para estas cosas, para ver si los datos de la etiqueta eran posta.
Y la sorpresa no fue menor: la gente de Bromatología de Chaco confirmó que la miel no tenía ni Registro Nacional de Establecimiento (RNE) ni Registro Nacional de Producto Alimenticio (RNPA). Encima, cuando buscaron al supuesto productor en el RENAPA, ¡nadie lo encontró! Era como si no existiera. En resumen, para el INAL, esta miel era totalmente ilegal, porque no tenía ninguno de los papeles que se necesitan para que un alimento se pueda vender de forma segura.
Por eso, la recomendación a la ANMAT fue tajante: chau miel "Los Meleros", no se puede elaborar ni vender más, ni en la verdulería de la esquina ni por la web. ¡Un verdadero quilombo!
Pero ojo, que esta no es la primera vez que pasa. Hace apenas unos días, la ANMAT ya había prohibido otro producto, esta vez un suplemento de creatina. Con la Disposición 6195/2025, el organismo sacó de circulación el "Suplemento dietario a base de creatina monohidrato en polvo sabor durazno Creatina Monohidrato; marca Wolf Nutrition", que supuestamente venía de Cañuelas, provincia de Buenos Aires. El problema era el mismo: no tenía los registros necesarios y, para colmo, los números de RNE y RNPA que mostraba en la etiqueta eran más falsos que billete de tres pesos. ¡Un engaño zarpado! Por las dudas, también se prohibió la venta de cualquier otro producto que se mandara la parte con esos mismos números de registro truchos.
Este caso se destapó gracias a la consulta de un particular al INAL, que desconfió de la legalidad del suplemento. El INAL, otra vez usando el SiFeGA, le preguntó a la gente de Bromatología bonaerense, y ahí se confirmó: los números de registro no existían, ¡eran puro humo! La bronca es que estos productos se venden mucho por internet. Así que ahora también le pidieron al área que controla la publicidad que vea cómo frenar estas avivadas en la web.
Así que ya saben, gente: antes de comprar algo que parece ganga o muy "natural" por ahí, ¡pregunten y revisen bien! Que no nos metan gato por liebre. La ANMAT está atenta, pero el ojo de uno siempre es el mejor control. ¡Cuidado con los vivos que andan dando vueltas!