Google se salva de vender Chrome, pero deberá compartir datos con sus competidores
El juez descartó obligar a Google a vender Chrome o Android por prácticas monopólicas, pero prohibió contratos de exclusividad y ordenó compartir datos de búsquedas con competidores para limitar su dominio en internet.
La decisión fue expuesta en un fallo de 230 páginas que detalla las medidas correctivas que Google deberá adoptar para enfrentar las infracciones antimonopolio. El documento reitera que la empresa domina de manera ilícita en tres ámbitos: servicios de búsqueda general, publicidad en buscadores y anuncios de texto en buscadores.
Señala que, gracias a acuerdos de distribución exclusiva firmados con terceros, "el ecosistema de búsquedas online quedó congelado, dejando a Google sin verdaderos competidores". Según el fallo, dichos convenios permiten a la compañía recibir nueve veces más consultas que sus rivales en conjunto, lo que le ha generado ingresos extraordinarios y una amplia base de datos exclusiva para optimizar sus servicios.
Durante el juicio, el DOJ sostuvo argumentos similares y en repetidas ocasiones planteó que el tribunal debía obligar a Google a vender Chrome y desvincularse de Android para subsanar las violaciones a la ley.
No obstante, Mehta consideró que dichas desinversiones no eran necesarias, ya que la empresa no utilizó estos productos de manera directa para bloquear a la competencia. "Los demandantes se excedieron al solicitar la desinversión forzosa de estos activos clave, que Google no empleó para imponer restricciones ilegales", precisó. Reconoció además que, aunque la compañía mantiene un dominio claro en las búsquedas por internet, el panorama ha cambiado con el auge de la inteligencia artificial generativa (GenAI) y la inclusión de esta tecnología en diversas herramientas de consulta.
El fallo argumenta que los productos de GenAI están modificando los patrones de uso de los motores de búsqueda, y que Google Search ha registrado una disminución de consultas, atribuible, en parte, a los chatbots impulsados por esta tecnología. Sin embargo, aclara que herramientas como ChatGPT aún no sustituyen las funcionalidades de búsqueda tradicionales.