¡Malevo la rompe en el mundo! El malambo bien argentino que conquista escenarios de China a Nueva York
Desde Lomas de Zamora, este grupo de malambo reinventó nuestras raíces y las llevó a los escenarios más top. Matías Jaime cuenta el secreto de su éxito global.
Desde 2015, Malevo se puso las pilas y empezó a sonar fuerte en el circuito internacional. Bajo la batuta de Matías Jaime, este grupo de bailarines le dio una vuelta de tuerca al malambo, transformando nuestro baile gaucho en un show moderno y zarpado. La rompieron en el America’s Got Talent, zapatearon con Lali Espósito y dejaron su huella en el Lollapalooza, convirtiéndose en embajadores de nuestra cultura en apenas una década.Ahora están de vuelta por casa, después de una gira que los llevó por China y Hungría, sumando kilómetros y experiencias. Pero ojo, que estén acá no significa que paren: Matías Jaime nos contó en una pausa de grabación que "siempre estamos trabajando, grabando pistas o adaptando coreografías según el formato de lugar que vamos a visitar". Un laburo que no para.Desde el día uno, Malevo mezcló el malambo tradicional con toques de flamenco y percusión en vivo, creando un espectáculo lleno de energía que no pierde la fuerza y destreza de nuestra tradición. Su objetivo fue claro: sacar el malambo de la escuela y el campo para llevarlo a los escenarios del mundo. Matías, con casi veinte años de trayectoria y un paso por el Stravaganza de Flavio Mendoza, decidió armar su propio quilombo y así nació Malevo.Este grupo se armó en los barrios del conurbano, pero con el corazón bien federal. Desde Lomas de Zamora, fueron sumando talentos de Merlo, Tigre, Claypole. Matías lo tenía claro: "Cuando tomé la decisión de formar la compañía y probar cosas propias, quise investigar dentro de un género tal vez nuevo en ese entonces para la industria, como lo era el malambo. Ahora quizás está un poco más reconocido", contó con orgullo, abriendo las puertas a su mundo.El show de Malevo busca que la gente sienta el zapateo, el bombo y las boleadoras en las entrañas. Con una banda en vivo que toca chacareras, zambas y tangos, es un despliegue bien nacional. Matías explicó que su espectáculo se inspira en el caballo, como decía Atahualpa Yupanqui: "el malambo es la imitación del galope del caballo". Las boleadoras, de ser un arma gaucha, se volvieron música, y el bombo, un ritual primitivo. Todo gira alrededor de esa conexión entre el gaucho y su caballo, ofreciendo una experiencia sensorial única.A pesar de las diferencias culturales, como en Hungría o China, Matías asegura que siempre los reciben "genial" y con aplausos de pie. "Ese aplauso fuerte de la gente es una sensación increíble y lo podemos repetir en todos lados donde vamos", afirmó. Para ellos, lo importante es que el público pase un buen rato y se vaya emocionado.Si bien viajar por el mundo parece un golazo, Matías reconoce que estar siempre de gira cansa. "Se te descompagina un poquito la vida", dice, extrañando la rutina de casa. Pero no se guarda nada: "amo viajar, amo mi carrera y amo bailar malambo por todos lados". Un amor por lo que hacen que supera cualquier cansancio.La agenda de Malevo sigue a full: en octubre podrían estar en un programa en Inglaterra, en noviembre en India, y el año que viene ya tienen Taiwán en la mira, además de posibles fechas en Europa. Y aunque acá en Argentina hacen eventos más privados, Matías tiene un sueño: "hacer espectáculos grandes para el público argentino, que para mí es el mejor del mundo". La situación económica la hace difícil, pero la esperanza de un golazo local sigue intacta.