Cayó por abusar de su hijastra y los presos le dieron una "bienvenida" que no olvidará
Un hombre detenido por un abuso aberrante en Caleta Olivia no duró ni un día tranquilo en la comisaría: los otros internos forzaron su celda y le dieron una paliza.
Pero la historia no terminó ahí. Ni bien pisó la celda, los otros presos se la juraron. A pesar de que lo habían aislado en un sector separado, se las ingeniaron para llegar a él y darle una golpiza inolvidable.
Todo este calvario para la familia empezó el lunes, cuando la mamá de la nena, de 28 años, lo encontró en pleno acto con su hija. Sin dudarlo, fue a la comisaría a denunciarlo, en un acto de pura valentía.
La policía actuó rápido, detuvo al acusado y lo llevó a la dependencia policial. Lo metieron en un calabozo aparte, pensando que así estaría seguro y aislado del resto de la población carcelaria. Pero los gritos a la madrugada del martes confirmaron lo contrario.
Los agentes de turno tuvieron que intervenir de urgencia al escuchar el alboroto. Descubrieron que el calabozo N°3 había sido forzado, con el pasador y el candado violentados. Tuvieron que llamar a Infantería para controlar la situación y evacuar a todos los detenidos del sector.
El abusador terminó con lesiones leves, según el parte médico. Ahora, la justicia investiga no solo el aberrante caso de abuso, sino también cómo los internos pudieron burlar la seguridad de la comisaría para llevar a cabo la agresión.
No hay excusa para la violencia, pero algunos delitos son tan bajos que ni entre rejas se perdonan. Un quilombo que recién empieza para este tipo, y que tiene a todo el barrio hablando.