Tras el silencio de los acusados, la Justicia busca más pistas en el brutal femicidio de Brenda Torres
La querella, representando a la familia de Brenda Torres, solicitó a la Justicia intensificar la búsqueda de los restos de la joven, luego de que los dos acusados se negaran a declarar.
Más de un mes después de que se encontraran los primeros restos de Brenda Torres, la joven brutalmente asesinada y desmembrada en Córdoba, la Justicia está evaluando realizar nuevos rastrillajes. El objetivo es claro: dar con las partes del cuerpo de la víctima que, lamentablemente, todavía no aparecen.Este nuevo impulso en la causa llega por un pedido de la abogada de la familia, Daniela Morales Leanza, justo después de que los dos principales acusados, C. A. de 38 y G. L. de 53 años, se negaran a prestar declaración. La querella insiste en que se profundicen las búsquedas en al menos tres puntos clave: El Infiernillo, La Calandria y la avenida Del Piamonte.Según la letrada, los operativos anteriores no habrían sido lo suficientemente exhaustivos en estas zonas, caracterizadas por baldíos y microbasurales donde se acumula basura por la falta de recolección. Por eso, la medida judicial incluye una orden de no innovar, impidiendo que la Municipalidad de Córdoba limpie estos sectores hasta que los investigadores terminen su trabajo y así preservar cualquier posible evidencia.Mientras tanto, la causa, que sigue bajo la lupa del fiscal Horacio Vázquez, tuvo un giro importante: la acusación contra los dos detenidos se agravó de "homicidio simple" a "femicidio". El fiscal explicó que esta decisión se tomó por la especial vulnerabilidad en la que estaba Brenda, lo que generó una desigualdad notoria frente a sus agresores. Ambos imputados, amparados por sus defensores, se abstuvieron de declarar y siguen con prisión preventiva.La espera es angustiante para la familia. Todavía se aguardan los resultados de las pericias psicológicas y psiquiátricas a los detenidos, una de ellas prevista para octubre, la otra sin fecha definida. Y lo más doloroso: la autopsia definitiva sigue pendiente, por lo que el cuerpo de Brenda no puede ser entregado a sus seres queridos.Al principio, los investigadores creyeron que todas las partes habían sido recuperadas al encontrar el torso y la cabeza enterrados en la casa de la calle Horneros al 574, donde vivían los acusados. Pero la pesadilla continuó: semanas después, el 10 de agosto, se halló una nueva bolsa con vísceras, a unos 750 metros de esa casa, supuestamente descubierta por zorros que merodeaban la zona.Los primeros restos, los brazos de Brenda, habían aparecido en bolsas de basura en una obra en construcción, a 500 metros del lugar del crimen. Días después, se encontraron las piernas, también embolsadas y descartadas en otra dirección. Fue clave para la identificación de los sospechosos que ambos quedaron registrados en grabaciones mientras descartaban estas partes. Esas imágenes los llevaron directo al domicilio, donde tras un allanamiento y encontrar tierra removida en el patio, se hallaron el resto de las partes superiores y se concretó la detención.