Luto en San Martín de los Andes: el hantavirus se cobró la vida de una mujer de 44 años
Una vecina de 44 años falleció en San Martín de los Andes por hantavirus. Las autoridades neuquinas ya activaron el protocolo de aislamiento para sus contactos más cercanos.
Según el parte oficial de la cartera de Salud, la vecina empezó a sentirse mal el 25 de agosto, con fiebre alta, un dolor de cabeza zarpado, cansancio extremo, dolores musculares y abdominales. Tras consultar en una clínica privada y luego en el hospital local, su cuadro se agravó y tuvo que ser internada de urgencia.
Las autoridades sanitarias investigaron a fondo y creen que el contagio pudo darse por haber estado en zonas boscosas o ambientes rurales. La mujer había realizado caminatas por esos lugares poco antes de enfermarse, lo que sugiere un contacto con roedores portadores del virus. Ante esta situación, el Ministerio de Salud provincial no perdió el tiempo y activó el protocolo: todos los contactos cercanos de la fallecida están bajo aislamiento preventivo y un monitoreo exhaustivo para detectar cualquier otro posible caso a tiempo.
Lamentablemente, este no es un hecho aislado en la provincia. En abril de este año, otro hombre también perdió la vida por hantavirus. En aquel momento, se aisló a diez personas por precaución, y también se estimó un contagio ambiental. Es que el hantavirus es una enfermedad grave que transmiten roedores silvestres, especialmente el "ratón colilargo", muy común en los bosques de la Patagonia. Se transmite principalmente por inhalar partículas del virus presentes en la orina, saliva y excrementos de estos bichitos.
Con los años, Neuquén ha visto brotes esporádicos, sobre todo cuando la gente sale más al campo o a trabajar en zonas naturales. Por eso, desde el Ministerio insisten: si estuviste en estos ambientes y empezás con fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza o problemas para respirar, ¡andá al médico sin dudarlo! La consulta a tiempo es clave. Además, recordaron medidas de prevención básicas: ventilar bien la casa y galpones, no dejar comida al alcance de los roedores, tapar agujeros y usar protección al limpiar lugares donde pueda haber excrementos de ratones.
Recordemos que el contagio principal es por inhalar el virus que está en el aire, producto de las secreciones de los roedores. También puede ser por contacto directo con excrementos o mordeduras. Y ojo, que aunque es menos común, hay casos de transmisión entre personas, por eso es fundamental el aislamiento de los contactos estrechos. Cuidarnos es tarea de todos. Nuestro más sentido pésame a la familia de la víctima.