Cazzu explotó contra Nodal: "Salí sin poder respirar" por el permiso de su hija
La cantante argentina reveló el tormento que vive por la negativa de su expareja de autorizar a su hija a viajar con ella, sumando un nuevo capítulo a su dura separación.
Durante una entrevista en el podcast "Se regalan dudas", Julieta Emilia Cazzuchelli, como es su nombre real, explicó que no pudo viajar con su hija porque Nodal no quiso firmar la autorización obligatoria para que los menores salgan del país. "Estaba mi abogada, una mediadora mujer, el abogado del progenitor de mi hija y yo. Éramos esas personas. Yo hace tiempo que no me había sentido tan mal como me sentí ese día", comenzó diciendo la Jefa.
Cazzu explicó que su pedido solo buscaba poder cumplir con sus compromisos laborales, ya que su trabajo, igual que el de Nodal, la obliga a moverse constantemente. La jujeña mostró su bronca ante la negativa, ya que consideraba que era un papelerío clave tanto para su actividad profesional como para la vida familiar: "Yo trabajo de lo mismo que él y necesito viajar. Ya va a pasar más de un año y todavía no lo tengo. Parecía algo básico de entender".
La mediadora propuso una solución a mitad de camino: si no firmaba hasta los 18, al menos que fuera hasta los cinco años. Pero la respuesta del abogado del mexicano fue rotunda: "No se preocupen. Mi cliente está enterado de que cuando tenga ganas de ese permiso lo puede revocar".
Este conflicto que Cazzu hizo público no solo la afecta a ella, sino que también pone en evidencia los problemas legales que enfrentan muchas mamás en casos de separación. "Yo todavía siento en el pecho lo que sentí. Las otras dos mujeres que estaban en esa llamada hicieron un silencio de muerte. Y yo pensé: contra esto no puedo, porque en ese momento me estaban diciendo que tenían el control sobre mí y sobre mi hija. Fue uno de los peores momentos de mi vida", recordó la artista.
La cantante confesó haberse sentido vulnerable como pocas veces. "Yo salí sin poder respirar. Tenía que reunirme por mi show, por mi gira, por mi sueño. Fueron 16 años de remar. Y ahí entendí el privilegio que tengo de poder golpearle la puerta a un juez y pedir lo que necesito: un permiso para cuidar y estar con mi hija", contó la Jefa, dejando en claro que no se va a rendir.
Durante la mediación, Cazzu sintió una clara desigualdad de fuerzas. Contó que hacía mucho tiempo que no se sentía tan mal, y que el ambiente se puso denso por la falta de diálogo y la postura inflexible de la otra parte. "Ahí no soy la jefa, yo soy un número, pero soy un número que sí tiene plata para mantener a su hija", reflexionó.
La artista expuso el desgaste emocional que genera esta pelea legal, mientras debe seguir adelante con sus responsabilidades. "Soy una hormiguita delante del monstruo de la misoginia, del patriarcado. Hoy lo vivo desde otro lugar porque tiene que ver con una de las cosas más importantes que una puede llegar a tener, que es la vida de un hijo. El mundo es devastador y más para las que no tienen los privilegios que tenemos nosotras", cerró la cantante jujeña, con el corazón en la mano.