¡Tremendo! Allanaron a la heredera nazi en Mar del Plata y hallaron más arte con historia oscura
La PFA irrumpió en la propiedad de Patricia Kadgien, hija de un jerarca nazi, buscando un cuadro robado en la Segunda Guerra. No apareció la obra principal, pero incautaron otras piezas que podrían ser parte de un botín histórico.
La Justicia sigue de cerca el rastro de un cuadro que, se cree, fue robado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. La protagonista de esta historia es Patricia Kadgien, hija de un alto funcionario nazi, quien junto a su esposo, Juan Carlos Cortegoso, está bajo arresto domiciliario en su chalet de Mar del Plata. ¿El motivo? No entregaron el famoso "Retrato de una Dama", una obra con un pasado más que turbio.A pesar de que el abogado de la pareja sugirió que la pintura de Giuseppe Ghislandi podría ser puesta a disposición, la obra sigue sin aparecer. Ante esta situación, el fiscal Carlos Martínez no dudó y pidió cuatro allanamientos en la ciudad balnearia, buscando dar con el paradero del cuadro y, quién sabe, con más sorpresas.La Policía Federal, bajo órdenes del juez Santiago Inchausti, se movió rápido. Entraron a varios domicilios vinculados a la familia Kadgien en barrios como Parque Luro, La Florida y un departamento céntrico. El objetivo era claro: encontrar el "Retrato de una Dama", que había sido saqueado en Ámsterdam en 1940.Si bien el cuadro principal no apareció, los federales se llevaron una sorpresa: encontraron varias piezas que podrían ser parte de otros "botines" de la Segunda Guerra. Entre lo incautado, hay una carpeta con cinco estampas del pintor francés Henri Matisse, que datan de una exposición de los años 40, y cinco cuadros con imágenes de ese mismo período, parte de una colección de Frankfurt. También se encontraron recortes de diarios que relacionan la propiedad con Patricia Kadgien.Pero la cosa no terminó ahí. En la casa de la hermana de Patricia, los expertos en arte que acompañaron el operativo secuestraron dos cuadros que, según las primeras estimaciones, podrían ser del siglo XIX, además de varios dibujos y grabados. Todas estas obras serán analizadas para ver si tienen alguna conexión con los saqueos de la guerra.El "Retrato de una Dama" (Contessa Colleoni), obra de Giuseppe Ghislandi, tiene una historia que eriza la piel. Había sido robado al comerciante de arte judío Jacques Goudstikker en 1940, tras la invasión nazi a los Países Bajos. Este cuadro, junto a otras 1.100 obras, terminó en manos de jerarcas nazis como Hermann Göring.La pintura de Ghislandi llegó a manos de Friedrich Kadgien, el padre de Patricia, quien era mano derecha de Göring y un personaje clave en el financiamiento del rearme alemán. Después de la guerra, Kadgien se refugió en Suiza, luego en Brasil y finalmente en Argentina, donde falleció en 1978.La pista del cuadro resurgió cuando Patricia Kadgien puso en venta su casa de Mar del Plata. En las fotos de la inmobiliaria, el famoso "Retrato de una Dama" se lucía colgado en el living, como si nada. Ahora, la Justicia tiene un quilombo importante para desenredar y determinar el origen de todas estas piezas.