¡Cayó el prófugo! Lo agarraron en Rosario y destapan una posible cadena de venganzas sangrientas
Un pibe de 21, buscado por un crimen, cayó en Rosario. Pero la cosa no termina ahí: su víctima también tenía una causa por matar a otro, ¡y ahora sospechan una cadena de venganzas a sangre y fuego!
¡Atención, Rosario! La cana le puso fin a la fuga de un pibe de 21 años, conocido como Alexis O., que andaba prófugo por un homicidio de agosto. Lo agarraron después de una persecución de película que terminó en un asentamiento. Pero ojo, que acá lo grave no es solo la detención, sino lo que podría destapar: una posible trama de venganzas que ya se cobró varias vidas.
Todo empezó el sábado a la tarde. Alexis O. iba en moto y quiso gambetear un control policial en Aborígenes Argentinos y la vía. Los agentes, que no son ningunos tontos, salieron a correrlo hasta la zona de Rouillón. El pibe se bajó de la moto y se metió a esconder en una casilla de un barrio cercano, pero no le sirvió de nada. La policía lo redujo al toque y se lo llevó. ¡Y lo que encontraron! Una pistola 9 milímetros con la numeración limada y la moto, una Yamaha XTZ, que había sido robada horas antes.
Resulta que la moto no era suya. El viernes a la tarde, dos chorros armados, uno de ellos sería Alexis O., le habían sacado el vehículo a un muchacho que estaba con su novia en un potrero de Provincias Unidas y Rivero. Los amenazaron y hasta les gatillaron, pero por suerte el tiro no salió y nadie salió herido. Un detalle más que suma a la bronca general.
La fiscal Georgina Pairola, de la Unidad de Homicidios Dolosos, ya había pedido la captura de Alexis O. Se lo buscaba por el crimen de Elías Agustín Díaz, un pibe de 22 años asesinado a balazos el 5 de agosto en Seguí al 5900. A Díaz lo encontraron tirado en un complejo de viviendas y, aunque lo llevaron al hospital, no hubo caso, falleció horas después.
Pero la historia se pone más turbia. Parece que Elías Agustín Díaz, la víctima de Alexis O., ¡también estaba prófugo por otro homicidio! A él lo buscaban por el asesinato de Osvaldo Reina, de 30 años, que murió baleado en su casa en Lisandro de la Torre al 3500, allá por mayo. Los vecinos habían señalado a Díaz como el responsable. Cuando la policía fue a buscarlo, ya se había esfumado.
Así que estamos frente a un verdadero quilombo: un prófugo que mata a otro prófugo, que a su vez había matado a un tercero. La justicia ahora tiene que desentrañar si todo esto es parte de una escalofriante saga de venganzas que está dejando un tendal de muertos en Rosario. Veremos qué dice Alexis O. cuando lo sienten frente al juez, pero la verdad es que esto parece no tener fin y la gente ya está podrida de tanta violencia.