Más pibes tras las rejas por la entradera salvaje al organizador de la Derecha Fest: le dieron con una mancuerna
Dos adolescentes de 16 y 17 años fueron capturados en Devoto y Villa Lynch por el violento asalto en Villa Pueyrredón. Ya son cuatro los menores involucrados, todos en un instituto.
Siguen cayendo los pibes que le hicieron la vida imposible a Armando Andrés Mego, el de la Derecha Fest. Esta semana, la cana metió presos a dos adolescentes de 16 y 17 años por la brutal entradera que sufrió en su casa de Villa Pueyrredón.Los agarraron en dos allanamientos: uno en Villa Devoto, acá en Capital, y otro en Villa Lynch, del lado de San Martín. La Policía de la Ciudad venía rastreando pistas con cámaras de seguridad y datos, y así los ubicaron. Les secuestraron celulares y ropa parecida a la que usaron esa noche.Con estos dos, ya son cuatro los menores que terminaron en un instituto. Los otros dos, también de 17, ya habían caído a fines de julio en el Conurbano. Todos bajo la lupa del Juzgado Nacional de Menores N°6.El quilombo se armó la madrugada del 16 de julio. Mego estaba en su casa con su hija cuando irrumpieron cuatro encapuchados. La víctima contó en sus redes el calvario: "Me pusieron de rodillas, con una bolsa de consorcio en la cara para asfixiarme. Con una soga me apretaron el cuello. Y ahí, de rodillas, recibí el último golpe: una mancuerna de 10 kilos directo a la cabeza".Mientras lo golpeaban, uno de los asaltantes inmovilizó a su hija en la habitación. Mego aseguró que no buscaban plata ni computadoras, sino que "solo quisieron matarme". Al final, se llevaron su auto y algunos perfumes, pero el auto lo abandonaron a las pocas horas.Después de que los ladrones se rajaron, la hija de Mego fue la que lo asistió. El hombre terminó con costillas rotas, varios dientes menos y la cabeza con cortes. Tuvo que ser internado de urgencia. Los celulares los habían hecho pelota, así que tuvieron que pedir ayuda a los vecinos.Los objetos que les encontraron a los detenidos, como esos perfumes y algunas prendas, fueron reconocidos por Mego, sumando más pruebas a la causa. Parece que, de a poquito, la justicia se va poniendo las pilas y se esclarece esta entradera zarpada.