Mirtha la acorraló: Vanina Escudero se hizo la desentendida, pero la diva la puso contra las cuerdas por la pelea con Silvina
La exbailarina visitó a la diva y no pudo evitar la pregunta del millón sobre su hermana. Su respuesta sobre la duración del conflicto dejó a todos con la boca abierta.
Vanina Escudero, la que bailaba con la hermana, se sentó a la mesa de la gran Mirtha Legrand. Todos sabíamos que la Chiqui no se iba a guardar nada, y el tema de la supuesta pelea con Silvina, la otra Escudero, estaba ahí, picando, esperando el momento justo para salir a flote.Al principio, la diva de los almuerzos arrancó suave, preguntando por la vida de Vanina en Buenos Aires, los pibes y la vuelta de Uruguay. Vanina, con una sonrisa, intentó llevar la charla para el lado de su hija Joaquina y su pasión por la gimnasia artística, como quien no quiere la cosa.Pero Mirtha, que no es ninguna tonta y tiene más calle que el Obelisco, fue al grano sin vueltas: "¿Vos estuviste peleada con tu hermana?". Ahí se armó el quilombo. Vanina, que ya se la veía venir, tiró: "Ay, ¿sabés qué, Mirtha? Yo sabía que vos me ibas a preguntar eso". ¡Y cómo no! Si es el chisme que todos queríamos escuchar.La exbailarina no tuvo más remedio que reconocer el distanciamiento, aunque aclaró que "el amor de hermanas y de familia siempre estuvo". Dijo que nunca quisieron ventilar los detalles, que "eso se quedó entre nosotras". Pero lo más jugoso vino después, cuando la Legrand le insistió: "¿Cuánto duró eso?".Y acá es donde Vanina dejó a todos con la boca abierta, ¡incluida Mirtha! "Unos meses. Algunos meses", soltó. La Chiqui, que parecía que se había tragado un sapo, le contestó: "Ah, me pareció que años. Me pareció... visto de afuera". Pero Vanina se mantuvo firme, diciendo que la exposición mediática de ese momento hizo parecer que fue mucho más.Lo cierto es que, más allá de los "meses" o "años" que duró el chispazo, las Escudero se dieron cuenta de que la familia es lo primero. Este verano ya se las vio juntas en Mar del Plata, riéndose y esquivando con picardía las preguntas de los noteros. Parece que, al final, el amor de hermanas pudo más.