¡Se hizo humo! Abusador sexual rompió la tobillera y se fugó en plena audiencia virtual
Un condenado por abuso sexual en Río Negro se escapó cuando le dictaban prisión preventiva: rompió su tobillera electrónica y desapareció de su casa.
La cosa fue así: Plos estaba conectado desde su domicilio a la audiencia donde los jueces le iban a confirmar la prisión preventiva. Apenas le dieron la noticia, y antes de que terminara la reunión, el muchacho apagó la cámara a toda velocidad. Nadie sospechó, porque ya era hora de que todos se desconectaran.
Pero el quilombo se armó a los tres minutos. Saltó una alerta de la Unidad de Monitoreo Electrónico: ¡la tobillera de Plos se había desconectado! Ahí se dieron cuenta que el tipo se la había arrancado y se había rajado. Este dispositivo era clave para que no se acercara a la víctima, una de las condiciones que tenía.
Plos ya había sido hallado culpable por un hecho grave de enero de 2023, y la sentencia salió en diciembre de 2024. Como su defensa apeló y el fallo aún no estaba firme, la Justicia le había puesto la tobillera y otras restricciones para que no se fuera del municipio ni se acercara a la víctima. Además, este muchacho tiene otra condena previa por homicidio culposo, un prontuario que ya generaba sospechas.
Justo ese jueves, la fiscalía de Villa Regina había pedido que lo metieran preso de forma preventiva, porque veían un "peligro de fuga" clarísimo. Con todos esos antecedentes, los fiscales no se guardaron nada y convencieron al Tribunal de que Plos tenía que ir sí o sí a la cárcel.
Apenas se confirmó la prisión, se libró la orden de detención. Pero ya era tarde. Las verificaciones confirmaron que Plos se había arrancado el aparato y se había esfumado. De inmediato, se armó un operativo de búsqueda zarpado por toda la localidad y sus alrededores para intentar encontrarlo.
Hasta ese día, Plos tenía que cumplir un montón de reglas: no acercarse a la víctima ni a su familia, no salir del país ni de Villa Regina, y presentarse dos veces al día en fiscalía y comisaría. Todas esas medidas, que debían asegurar que no se escapara, ahora quedaron como si nada.
Ahora, la Justicia está en un verdadero aprieto. Un condenado por abuso sexual se les fugó de la cara en plena audiencia, dejando a todos con la boca abierta. Esperemos que lo encuentren rápido y pague por lo que hizo y por este papelón que armó.