Caso Jurado: Ubicaron a la ex del presunto asesino serial de Jujuy y su testimonio es clave
La Justicia jujeña avanza en la investigación contra Matías Jurado, el hombre acusado de dos crímenes brutales. Ahora, la ex pareja del sospechoso podría aportar datos fundamentales.
La investigación del terror en Jujuy sumó un capítulo importante en las últimas horas. La Justicia logró dar con la ex pareja de Matías Jurado, el hombre acusado de dos homicidios y sospechado de al menos tres más, y su testimonio es considerado fundamental para desentrañar este escalofriante caso.Mientras los peritos siguen trabajando para identificar a quiénes pertenecen dos perfiles de ADN encontrados entre las más de 200 muestras tomadas de la casa del horror, el fiscal Guillermo Beller confirmó que finalmente pudieron contactar a la mujer. "No podíamos dar con ella y era fundamental recabar su testimonio", dijo Beller, remarcando la importancia de esta declaración que se tomó el jueves, aunque el contenido se mantiene bajo siete llaves.Matías Jurado, imputado por homicidio agravado por ensañamiento en dos hechos, sigue detenido en el penal de Gorriti, en San Salvador de Jujuy. Fuentes del caso cuentan que el hombre de 37 años "no habla con nadie, ni tuvo visitas hasta este momento", y solo sale "una vez al día para tomar un poco de sol y nada más". Un silencio que inquieta.Recordemos que la Justicia ya lo acusó formalmente por los crímenes de Jorge Anachuri y Sergio Sosa, identidades confirmadas por ADN entre los restos hallados en su vivienda. Pero la sombra de la sospecha es más larga: se investiga su posible conexión con la desaparición de Miguel Ángel Quispe, Juan Carlos González y Juan José Ponce.La hipótesis que manejan los investigadores es escalofriante: Jurado habría sometido a sus víctimas en la casa, las descuartizaba y luego intentaba borrar las huellas. Parte de los restos fueron enterrados, otros incinerados y algunos embolsados para tirar en basurales. Palas, carretillas, bolsas y ollas son parte de las pruebas que encontraron en el lugar.En la vivienda de la calle 8 de Marzo, en Alto Comedero, donde vivía con su sobrino adolescente, el panorama era desolador. El joven ya declaró ante la Justicia y aportó datos clave, contando que su tío lo mandaba a la calle por horas. Incluso, los recipientes de comida de los dos perros de Jurado pasaron a ser evidencia, ya que también se hallaron restos humanos allí. Una pala de excavación en la cocina y colchones quemados en el living completan la escena de un horror sin nombre.