Crimen de Mario Alday: el acusado quedó tras las rejas y lanzó una amenaza contra su vida
Ángel Nahuel Flores enfrentó a la Justicia por el homicidio de Mario Alday. Tras escuchar la acusación, no pudo evitar expresar su temor a la vida en prisión: "Si voy al penal no voy a aguantar".
Ángel Nahuel Flores, el sospechoso de haber asesinado al jubilado Mario Alday en Villa del Carril, se presentó ante el juez de Garantías Gerardo Javier Fernández Caussi después de ser detenido el lunes en Angaco. Al escuchar las graves acusaciones en su contra, quedó imputado por homicidio agravado por criminis causa y, como si no fuera suficiente, el magistrado le dictó prisión preventiva por un año.
Este no es el primer rodeo de Flores con la ley, ya que hace poco salió del penal tras cumplir una condena por asesinato. En esta ocasión, las miradas están puestas en él, ya que el primer detenido, un tal Gamboa, recuperó la libertad y parece que no tenía nada que ver. Ahora, todos los dedos apuntan a Flores, que se presentó como desempleado y vive con su mamá, pareja e hijos, pero lo que se dice de él no es nada bueno.
El Ministerio Público Fiscal, liderado por el fiscal Sebastián Gómez y su equipo, comenzó a desmenuzar los hechos que lo involucran. Según la investigación, en la madrugada del 18 de agosto, las cámaras de seguridad captaron a Alday circulando en su Volkswagen Golf por el centro. ¡Y ahí aparece Flores! Se subió al auto de la víctima, como si nada, y se fueron juntos a la casa de Alday, donde la noche se tornó fatal.
Las cosas se pusieron oscuras cuando, tras mantener relaciones sexuales, Flores decidió ejecutar su plan macabro: golpeó al anciano, lo ató y lo asfixió. Después de saquear la casa, se deshizo de las pruebas incendiando la cama donde quedó el cuerpo. Pero el fuego no se propagó: las cámaras lo registraron huyendo a pie, cambiándose de ropa como si estuviera en una película de acción.
Finalmente, un vecino se dio cuenta de que algo andaba mal y alertó a la familia y a la policía. El MPF identificó a Flores como el principal sospechoso, y con pruebas que lo comprometen, lo detuvieron el 26 de agosto en su casa de Angaco, donde le secuestraron el buzo que llevaba la noche del crimen.