Perpetua para el traidor que mató a un jubilado en Baigorria por un televisor y un celular
Un tribunal de Rosario dictó la máxima pena para el hombre que asesinó a Carlos Antonio Reyes, de 76 años, en Granadero Baigorria. La víctima confiaba en su verdugo.
Lo más doloroso de este caso es que Carlos, de 76 años, conocía a su atacante. Había una relación de confianza que Quevedo aprovechó para entrar sin problemas a la casa de la víctima el 11 de abril de 2022. Según la fiscal María de los Ángeles Granato, Quevedo llegó a la vivienda de Reyes junto a una menor de edad y, gracias a esa relación previa, el jubilado les abrió la puerta sin sospechar lo que vendría.
Una vez adentro, Quevedo no dudó: atacó a Carlos con un cuchillo, provocándole múltiples heridas, una de ellas letal en el cuello que le causó un shock. Después del horror, se llevó un televisor de 32 pulgadas y el celular del jubilado. El cuerpo fue encontrado al día siguiente por uno de los hermanos de la víctima, quien se preocupó al no tener noticias de él en el grupo familiar de WhatsApp y lo halló sin vida en su habitación.
La investigación, impulsada por la Fiscalía de Rosario, fue clave. Se recolectaron pruebas en la escena y se analizaron imágenes de cámaras de seguridad frente a la casa de Carlos, lo que permitió reconstruir la secuencia y seguir la ruta de escape del asesino. Después de tres meses de rastreo, Quevedo fue atrapado el 2 de agosto de 2022 en el barrio Las Flores de Rosario, aunque antes había logrado evadir a la policía en un intento de captura en Baigorria.
Los jueces Gonzalo López Quintana, Rafael Coria y Mariano Aliau consideraron válidas todas las pruebas presentadas y no dudaron en imponer la máxima pena. La gravedad de los hechos y la modalidad con la que se ejecutó el crimen fueron determinantes para esta condena que busca hacer justicia por Carlos.
Pero la cosa no termina ahí. En el mismo fallo, se incluyó una condena por un intento de robo ocurrido en 2016 en Rosario. En aquella ocasión, Quevedo, también con un menor y armado con un cuchillo, interceptó a una mujer en la calle para robarle. Aunque no lo consiguió, el hecho demostró el prontuario de este delincuente.