Cayó el prófugo por el asesinato del sereno Brizuela en Caucete
Después de cinco años escondido, Matías Ezequiel Amaya fue detenido en un episodio de violencia de género, donde su verdadera identidad salió a la luz.
¡Una historia digna de película! Matías Ezequiel Amaya, el prófugo que se creía intocable, fue finalmente atrapado después de cinco años de estar fugado por el asesinato del sereno Juan Jorge Brizuela, ocurrido el 27 de noviembre de 2020 en Caucete. La detención se produjo este miércoles por la mañana, cuando la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 9na lo encontró tras un episodio de violencia de género que lo involucró. ¡Y pensar que se creía que podía evadir a la justicia!
El hombre, de 28 años, había estado usando un nombre falso para escapar de las autoridades, pero la suerte se le terminó cuando su pareja lo denunció por agredirla. Al llegar al lugar, los efectivos se dieron cuenta de que estaban frente a un pez gordo, ya que al chequear sus datos personales, se dieron cuenta de que era el mismo que habían estado buscando. ¡Le dieron con un caño!
Amaya fue trasladado a la comisaría y ya está a disposición de la justicia, que no le va a hacer la vida fácil. Se espera que siga el mismo camino que sus cómplices, quienes ya fueron condenados a prisión perpetua por el brutal asesinato de ‘Pajarito’ Brizuela. ¡No se le puede escapar a la justicia por tanto tiempo!
El crimen fue una verdadera barbaridad. El sereno de 66 años fue atacado a golpes, atado y hasta mordido por sus agresores. A pesar de sus problemas de salud, intentó defenderse, pero no pudo con la jauría de delincuentes que lo dejó sin vida en el lugar. ¡Una flor de truchada!
Según la acusación fiscal, la banda había planeado el robo con antelación y aprovecharon la vulnerabilidad de Brizuela, quien padecía serios problemas de salud. Los ladrones se llevaron su auto Renault Torino, una moto Zanella 110cc, un televisor de 32 pulgadas, dos garrafas de 15kg, una pala y hasta dos parlantes. Pero la historia no termina ahí, porque la policía encontró todos los objetos robados gracias a los propios compradores que, en un acto de sinceridad, decidieron entregarlos a los uniformados.