¡25 años de "Triunfos Robados"! La peli de porristas que nos mostró que la justicia, a veces, viene con pompones y un zarpado mensaje.
Hace un cuarto de siglo, "Triunfos Robados" llegó para sacudir el cine con su historia de animadoras. Más que piruetas, la película puso sobre la mesa el choreo de ideas y la lucha por la representación, ¡y todavía da que hablar!
¿Quién no se acuerda de "Triunfos Robados"? Esa película que hace 25 años nos metió de lleno en el mundo de las porristas y que, aunque parezca mentira, sigue más viva que nunca. Para generaciones enteras de animadoras, sus frases y coreografías son casi un himno. Una de las mejores del mundo, Hailey D’Lynn Smith, lo dice sin vueltas: "Todo el mundo cita la película, todo el tiempo". Queda claro que no fue una peli más, sino una que redefinió todo.La historia nos presentaba a Torrance Shipman, capitana de las "Toros", que de repente descubre un quilombo: sus antecesoras les habían robado las rutinas a las "Clovers", un equipo de un barrio más humilde. La capitana de las "Clovers", Isis, lo dejó bien claro: "Cada vez que conseguimos algo, ahí vienen ustedes a robarlo, poniéndole cabello rubio y llamándolo diferente". ¡Una patada en la nuca al privilegio!Torrance, al enterarse de la movida, se puso las pilas y decidió que su equipo tenía que crear algo original. Intentó compensar a las "Clovers" con un patrocinio, pero ellas, con la frente bien alta, rechazaron la "guita de la culpa". Y el final fue un golazo: las "Clovers" llegaron a la final por sus propios medios y se alzaron con la victoria. La película no eligió el camino fácil, sino que le dio el reconocimiento a quienes realmente se lo merecían, ¡un mensaje que hoy algunos llamarían "woke"!Pero "Triunfos Robados" no fue solo una historia de justicia social, también le dio otro estatus al cheerleading. Hasta ese momento, en el cine y la tele, las porristas eran casi un adorno. Acá, la peli las mostró como atletas de verdad, con todo lo que eso implica. Torrance le explica a una nueva compañera que no era solo ir a un partido, sino competir en torneos grandes, con cámaras y cientos de personas, como gimnastas pero sin aparatos.Claro que las acrobacias de hace 25 años hoy nos parecen modestas comparadas con las de ahora, que son una locura. El deporte creció un montón. Pero la influencia de la peli sigue intacta. Las chicas que la vieron en el 2000 hoy llevan a sus hijos a los equipos, y los más jóvenes la consideran un clásico, ¡como si nada! Incluso, según dicen, la película "predijo" algunas de las rivalidades más intensas que se ven hoy en el cheerleading real.Aunque hubo seis secuelas y hasta un musical, ninguna le llegó ni a los talones a la original. Otras producciones sobre porristas tampoco la pegaron. La serie "Cheer" terminó con un escándalo, y "America’s Sweethearts" era más baile que acrobacia. Y sí, la peli no es perfecta, tiene sus cositas, como algo de homofobia casual, algo común en las pelis adolescentes de esa época. Pero sus frases, como "Esto no es una democracia, es una cheerocracia", ¡quedaron grabadas a fuego!Así que, a un cuarto de siglo de su estreno, "Triunfos Robados" sigue siendo la referencia obligada del cheerleading en la cultura yanqui. El crítico Roger Ebert la llamó "El Ciudadano Kane de las películas de animadoras". Y es que, entre faldas plisadas y pompones, la película te sigue invitando a pensar sobre la discriminación y el privilegio. ¡Un clásico que no se guardó nada y que nos dejó pensando!