Escalofriantes hallazgos: Una pareja sin vida en San Antonio de Areco y un parricida en Chaco
Dos casos que conmueven al país: en Buenos Aires, un auto abandonado con una pareja sin vida genera dudas; en Chaco, un hijo ocultó el cuerpo de su padre en una heladera.
Arrancamos con un hallazgo que dejó a todos con la boca abierta en las afueras de San Antonio de Areco. El domingo a la tarde, un llamado al 911 alertó sobre un auto medio raro en un camino de campo. Cuando la cana llegó, se encontraron con un panorama desolador: dos personas muertas dentro del vehículo.Fue cerca del Haras Vacación, por un acceso que sale de la Ruta 8. El auto, un Chevrolet Onix blanco, no tenía patentes y una ventanilla estaba rota. Adentro, además de los cuerpos, había una pistola y hasta siete cartuchos sin usar. Un detalle que llamó la atención fue un trapo colgado en la tapa de la nafta, aunque no hubo fuego.La hipótesis más fuerte que manejan los investigadores es que se trató de un femicidio seguido de suicidio. Creen que a la mujer la habrían matado en otro lado, la llevaron en el auto y que el hombre, antes de prender fuego el coche, se quitó la vida. El caso lo lleva la UFI N° 6 de Mercedes, a cargo del fiscal Luis Emilio Carcagno.Y como si fuera poco, nos vamos para Resistencia, Chaco, donde la situación no es menos escalofriante. Un hombre ahorcó a su propio padre y, para colmo, escondió el cuerpo en la heladera durante una semana. Un verdadero quilombo familiar que salió a la luz.Rogelio Gauna, un carpintero de 65 años, estaba desaparecido desde hacía días. Fue otro de sus hijos quien, al no tener noticias, hizo la denuncia. La policía encontró a Rogelio sin vida, ¡adentro de la heladera de su casa! Poco después, su hijo Marcos, de 27 años, que vivía con él, confesó el terrible crimen.Se supo que Marcos tenía problemas de adicción y solía pedirle plata a su padre. La Justicia sospecha que la última vez que Rogelio cobró la jubilación, hubo una discusión fuerte porque no le quiso dar dinero para las drogas, y ahí Marcos lo estranguló. El olor y las versiones contradictorias del hijo fueron clave para que la policía descubriera todo.