¡Se pudrió todo! Dalma y Giannina Maradona, con los tapones de punta contra los productores del documental de la jueza
Las hijas del Diez reclaman plata por el uso indebido de su imagen en el polémico documental que filmaba la jueza Julieta Makintach durante el juicio por la muerte de su papá.
Las hijas de Diego Maradona no se andan con chiquitas y ahora apuntan directo a los responsables de ese documental trucho que se grabó durante el juicio por la muerte de su papá. Dalma y Giannina decidieron ir a la carga contra los productores que, sin permiso de nadie, filmaban todo lo que pasaba en las audiencias, con la jueza Julieta Makintach como la gran protagonista.¿Quiénes están en la mira? José Arnal, el dueño de la productora La Doble S.A.; Juan D’ Emilio, conocido por sus escritos maradianos y pareja de una amiga de la jueza; y María Lía Vidal, la amiga de la infancia de Makintach que se paseaba por las audiencias sacando ideas para la película. ¡Un verdadero quilombo!Los tres fueron citados a una mediación por "daños y perjuicios por el uso indebido de imagen", según lo que se supo. Dalma y Giannina, representadas por el abogado Diego García Fernández Sáenz, buscan un acuerdo económico por las imágenes que les sacaron para ese documental llamado "Justicia Divina". La cita es el próximo miércoles 27 de agosto.Hay que recordar que todo este lío salió a la luz cuando se encontraron las grabaciones en unos allanamientos. Esos videos, donde se veía clarito a la jueza Makintach metida de lleno en la producción, fueron clave para que la apartaran del juicio y, de paso, para que se anulara todo el proceso. ¡Un papelón!En esos videos no solo se veía a la jueza por todos lados, desde las escaleras hasta su despacho, hablando de su carrera y del desafío del juicio de Maradona. También había tomas dentro de la sala de audiencias, donde el camarógrafo, contratado especialmente para esto, filmó a todos: a la jueza, a Fernando Burlando y, claro, a Dalma y Giannina.Mientras tanto, la jueza Makintach, que está siendo juzgada por mal desempeño, presentó su descargo y dijo que "no hubo filmación prohibida", que todos sabían. ¡Como si nada! Culpó a sus ex colegas y juró que ella no participó en ningún documental, que fue una "idea de terceros que nunca avanzó". ¡Mirá vos!Pero la realidad es que estas grabaciones existieron, se usaron sin permiso y ahora las hijas del Diez reclaman lo que les corresponde. Porque una cosa es la justicia y otra muy distinta, el negocio de la imagen ajena. ¡Así no va!