Tragedia en la cancha de Independiente: Tres hinchas siguen internados tras la batalla campal
Tras los violentos incidentes en el partido del Rojo contra la U de Chile, un simpatizante lucha por su vida. La cancha fue clausurada y hay bronca contra la Conmebol.
La salvaje batalla campal que se armó el miércoles en la cancha de Independiente, durante el partido contra la Universidad de Chile, dejó un saldo doloroso. Tres hinchas todavía están internados en hospitales de Avellaneda, y uno de ellos, el que cayó de la tribuna, la sigue peleando en grave estado.El parte médico, al que accedió Infobae, confirmó que de los cinco heridos que estaban hospitalizados, dos ya recibieron el alta. Pero Gonzalo Alfaro, el pibe chileno de 33 años que fue arrojado al vacío mientras escapaba de la barra brava del Rojo, sigue muy complicado en Terapia Intensiva del Hospital Fiorito. Tiene un traumatismo de cráneo gravísimo y su pronóstico es reservado, sin cambios significativos.En el mismo hospital está Jaime Mora, de 56 años, también chileno, con traumatismo de cráneo y fractura cervical, pero estable. El tercer internado es Nazareno Hasenaver, argentino, en terapia intermedia del Hospital Perón, también estable. Los que ya pudieron volver a casa son Andrés Villalobo y Joaquín Baina Alvayay, ambos chilenos, que evolucionaron bien.Mientras tanto, la Justicia de Avellaneda-Lanús, con el fiscal Mariano Zitto a la cabeza, tiene a dos personas detenidas por robo calificado y resistencia a la autoridad en el marco del evento deportivo. Lo curioso es que los 104 hinchas de la U de Chile que habían sido demorados fueron liberados por falta de pruebas. La investigación sigue para ver qué pasó con los heridos y cómo la barra de Independiente pudo meterse en la tribuna visitante.El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, no se guardó nada y confirmó que clausuraron la cancha de Independiente. ¡El Rojo no juega este domingo contra Platense en su estadio! El fiscal pidió la clausura por las pericias que hay que hacer en la tribuna, donde quedaron "manchas hepáticas arteriales".Pero la bronca del ministro fue más allá y apuntó fuerte contra la Conmebol. Dijo que la Policía y Aprevide le pidieron tres veces al coordinador de Conmebol que suspendiera el partido, pero no quiso. "Si hubiésemos suspendido el partido al finalizar el primer tiempo, no hubiera pasado nada de lo que pasó", sentenció Alonso, criticando que sugirieron desalojar la tribuna por la fuerza en vez de parar el juego. "Hay gente que tiene que rendir cuentas", cerró, dejando picando la responsabilidad de la empresa de seguridad y las decisiones de la Conmebol.