¡Golazo chileno en Tribunales! Liberaron a los 104 hinchas de la U de Chile que armaron quilombo en Avellaneda
Después del despelote en la cancha de Independiente, la Justicia de Avellaneda pegó un volantazo y soltó a los 104 simpatizantes chilenos. Se esperaban audiencias, pero la cosa cambió.
Anoche, cuando nadie lo esperaba, se dio un giro inesperado en Avellaneda: los 104 hinchas de la Universidad de Chile que estaban demorados por los graves incidentes en el estadio de Independiente, ¡quedaron libres! Sí, como lo leen, la Justicia les dio el visto bueno y salieron de las comisarías en la madrugada del viernes.La noticia cayó de sorpresa para los chilenos, ya que la mayoría esperaba pasar por una audiencia judicial este mismo viernes. Pero no, un oficio de la UFIJ N.º 4 de Avellaneda cambió los planes y ordenó que los soltaran. Pasada la medianoche, en la Comisaría 4ª de Avellaneda-Sarandí, se empezó a mover la cosa, liberando a los primeros 35. El resto estaba en otras dependencias.Entre los beneficiados con la excarcelación también están dos hinchas que siguen internados, aunque por suerte fuera de peligro. La lista de liberados incluye a hombres y mujeres de todas las edades, desde los 18 hasta los 56 años. La causa que los tenía retenidos hablaba de "Resistencia a la autoridad, lesiones leves, lesiones graves y daño", un combo complicado.¿Y cómo se destrabó todo este quilombo? Gracias a las gestiones de Azul Azul S.A., la empresa que maneja el club chileno, y la Embajada de Chile acá en Argentina. José Ramón Correa, director de la concesionaria, se puso las pilas y se quedó en el país para mover los hilos. "Acá no hay finales felices, acá hay finales menos tristes", sentenció Correa, dejando en claro el compromiso con sus hinchas.Correa no se guardó nada y fue muy crítico con el accionar de las autoridades argentinas. Aseguró que los hinchas fueron "ilegitimamente retenidos" y "detenidos arbitrariamente", y que sus derechos "fueron vulnerados". Incluso fue más allá, denunciando "actos de linchamiento", "actos criminales" e "intentos de homicidio" por parte de agentes del Estado, responsabilizando al club organizador, o sea, Independiente.El dirigente chileno también aprovechó para tirarle un palito a la dirigencia del Rojo. "Mientras él (Grindetti) está tratando de pelear los puntos, nosotros estamos preocupados de los puntos que nuestros hinchas tenían en su cara y en el cuerpo", dijo Correa, marcando una clara diferencia de prioridades. Y remató, picante: "Independiente no tenía por dónde clasificar".Así que, mientras acá se discute la violencia en el fútbol, los chilenos se volvieron a casa con una historia para contar y un dirigente que no dudó en defenderlos a capa y espada, dejando a más de uno pensando si el "quilombo" en la cancha no fue solo el principio de una polémica mucho más grande.