¡No va más! Leopoldo Luque se dio de bruces y el juicio por la muerte de Maradona avanza sin freno
El neurocirujano que atendió a Diego Maradona intentó apartar a dos jueces clave, pero la Justicia le dijo "no". El proceso por la muerte del Diez sigue su curso.
El neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los imputados por la muerte de Diego Maradona, se pegó un portazo en el Palacio de San Isidro. Sus intenciones de frenar el juicio recibieron un rotundo "no" por parte de las autoridades judiciales.Luque había pedido que se apartara a dos de los jueces que iban a llevar adelante el debate oral: Alberto Gaig y Pablo Rolón, ambos del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 7. Su argumento era que no los consideraba imparciales.La defensa, a cargo de los abogados Julio Rivas y Francisco Oneto, expuso su pedido en una audiencia el martes pasado. Pero la Fiscalía, sin dar tregua, se opuso de lleno a la movida.Apenas 48 horas después de esa jornada, que estuvo bajo la dirección del juez Alberto Ortolani (el único que Luque no cuestionó), junto a sus colegas Marcela López Ramos y Gonzalo Aquino, llegó la resolución.Las autoridades judiciales fueron claras: rechazaron de plano las recusaciones. Dijeron que no había motivos ni fundamentos sólidos para sacar a los magistrados del caso.El fallo, al que accedió Infobae, dejó bien parado el planteo de los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, quienes ya habían señalado que Luque no presentó pruebas objetivas para justificar su temor.Con esta decisión, queda el camino libre para que el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, una causa que tiene en vilo a todo el país, siga adelante. Luque deberá enfrentar el proceso con los jueces designados.