"TODO TE QUEDA BIEN": LOS CHATS BOMBA QUE HUNDEN AL JUEZ DENUNCIADO POR ACOSO SEXUAL EN SAN ISIDRO
Se destapó un escándalo en el ámbito judicial de San Isidro. Un juez de 76 años, denunciado por acoso sexual y de poder, quedó comprometido por mensajes íntimos que le envió a una secretaria.
Un nuevo quilombo sacude los pasillos de la Justicia en San Isidro. Un juez de la Cámara de Apelación, Ernesto García Maañón, de 76 años, está en el ojo de la tormenta por una denuncia zarpada de acoso sexual y de poder que le hizo una de sus secretarias. Ahora, la cosa se puso más picante con la aparición de unos chats que lo complican y mucho.Los mensajes, que la propia denunciante aportó a la causa, muestran al camarista obsesionado con el físico y la ropa de la mujer, además de invitarla a salir a cada rato. Cosas como "Los pantalones te quedan muy bien. Hoy lo comprobé" o "Todo te queda bien. Y yo prefiero seducir a ordenar" se leen en las conversaciones.El hombre, que ya presentó su renuncia y espera que Kicillof se la acepte, no paraba. Le pedía que le aceptara una cena y le tiraba frases como "Valora mi opinión y mi aplauso en tu estado con el vestido plateado". Incluso se animó a darle "consejos de look" para el trabajo, sugiriéndole "pelo suelto y el traje negro escotado con mini". La secretaria, al principio, respondió con amabilidad, pero la cosa se puso espesa.La cosa escaló a tal punto que el juez le llegó a decir: "Si estuviera ahí con vos te despertaba de otro modo". La respuesta de la empleada fue contundente y en mayúsculas: "NO ESTOY DISPONIBLE EMOCIONAL NI FÍSICAMENTE". Parece que su sinceridad no tuvo el efecto deseado en el magistrado.La denuncia formal llegó después de que García Maañón la expusiera en un grupo de WhatsApp laboral, diciendo que no quería trabajar más con ella. La mujer no se guardó nada y reenvió un audio privado donde el juez le confesaba su "atracción sexual" y soltaba la frase polémica: "Si algo entiendo es de mujeres y caballos". Un comentario que ella calificó de cosificador y ofensivo.El caso ya está en manos de la Fiscalía General de San Isidro, con el fiscal José Amallo al frente de la investigación. Un verdadero escándalo que pone en jaque la credibilidad de algunos en el Poder Judicial.