¡Insólito! El juez le bajó el pulgar a la indagatoria del principal sospechoso del crimen de Diego Fernández Lima
El juez Alejandro Litvack rechazó el pedido para indagar a Cristian Graf, el principal sospechoso por el asesinato de Diego Fernández Lima, el joven cuyos restos aparecieron en Coghlan tras 40 años. El magistrado criticó al fiscal por no ser claro en la acusación.
Según la resolución del juez Litvack, el problema es que el fiscal no fue claro. Para el magistrado, la acusación no tiene una "imputación concreta" y le falta precisión legal, como si los hechos estuvieran descriptos de forma muy amplia. En criollo, el juez le devolvió los papeles al fiscal para que aclare bien qué le imputa a Graf.
El abogado de Graf, el doctor Martín Díaz, se mostró chocho con la decisión. Dijo que venía avisando que la prueba y la acusación no pegaban, que había una "orfandad probatoria" y que todo era poco nítido. Parece que la defensa la tenía clara.
El fiscal López Perrando había pedido la indagatoria de Graf, de 58 años, por encubrimiento agravado y supresión de evidencia en el caso de Diego "el Gaita" Fernández Lima. La base de todo es que los restos del pibe, que tenía 16 años cuando desapareció en el "84, fueron encontrados justo en la casa de Graf, y las pericias del Equipo Argentino de Antropología Forense confirmaron que eran de Diego.
El fiscal sostuvo que, aunque no se sabe quién lo mató, sí se probó que a Diego lo asesinaron y lo escondieron en la casa de Graf. Además, López Perrando asegura que Graf hizo de todo para despistar a la investigación, como si quisiera garantizar que los culpables se salieran con la suya. Incluso, cuando empezaron a excavar, Graf se mostró preocupado y dio mil excusas raras sobre cómo habrían llegado los huesos a su terreno.
La investigación reveló que Graf y Diego eran compañeros de escuela y compartían la pasión por las motos. Para el fiscal, eso confirma que Graf sabía que el cadáver estaba en su patio. Ahora, la pelota la tiene el fiscal López Perrando, que va a tener que ponerse las pilas y redefinir la acusación si quiere que este caso, que lleva más de cuarenta años, tenga un culpable ante la Justicia.