¡Se fugaron 3 presos peligrosos de Chile! Mendoza, San Juan y San Luis en alerta máxima.
Tres reos heavy se fugaron y las provincias limítrofes están con la guardia alta. ¡Mirá los detalles!
Tres presos de alta peligrosidad se fugaron del Complejo Penitenciario de Valparaíso, Chile, y las autoridades argentinas ya pusieron el grito en el cielo. ¿El motivo? ¡Que estos muchachos podrían intentar cruzar la frontera y meterse en nuestro país!
Según el parte oficial, Mendoza, San Juan y San Luis están en alerta máxima. ¡Y no es para menos! Estos tipos no son precisamente angelitos... Se trata de Jairo Adonis González Miranda (25), Juan Israel González Quezada (27) y Claudio Alexander Fornes Vicuña (34), todos condenados por delitos graves, ¡incluyendo homicidio!
La fuga, digna de una película de acción, ocurrió el viernes a la madrugada. Los reos cortaron los barrotes de sus celdas y, ¡atenti a esto!, se escaparon usando un cable de acero como tirolesa. ¡Sí, leíste bien! Tenían un auto esperándolos afuera, como si nada.
Pero, ¿quiénes son estos personajes y por qué son tan peligrosos?
- Juan Israel González Quezada, alias "Enemigo Público" o "Israel": ¡Ojo con este! Tiene 27 años y estaba cumpliendo perpetua por el asesinato de un suboficial de Carabineros. ¡Se dice que hasta le disparó al policía! Tiene un tatuaje con un versículo bíblico en el abdomen.
- Jairo Adonis González Miranda: Este tiene 25 años y también estaba a perpetua por un robo con homicidio. ¡Estranguló a una mujer con un cable! Tiene un tatuaje de manga completa en el brazo izquierdo con un samurái y una ciudad china.
- Claudio Alexander Fornes Vicuña, alias "Conejo": El más "viejo" del grupo, con 34 años. Condenado por robo con homicidio y con antecedentes por narcotráfico. Tiene un tatuaje de un diablo con las iniciales J.A. en el hombro derecho.
Recordemos que el Paso Internacional Los Libertadores está cerrado por el clima, pero eso no significa que no haya otras formas de cruzar la frontera. Estemos atentos y avisemos a las autoridades si vemos algo sospechoso. ¡Más vale prevenir que lamentar!