El cierre de listas del PRO: las razones de Macri para subordinarse a LLA y la necesidad de refundarse para 2027
"Los libertarios conducen, el resto acompaña". La definición de los nombres y la estrategia electoral para las elecciones de octubre desnudó la realidad del macrismo, que atraviesa un proceso de repliegue político inédito en su historia
¡Che, qué quilombo se armó en el PRO! Parece que la estrategia de "la mejor peor elección posible" de Mauricio Macri terminó siendo más "peor" que "mejor". El partido amarillo, que supo ser protagonista, ahora se ve licuado en alianzas con La Libertad Avanza, ¡y el nombre del partido casi ni aparece en las boletas!
En las provincias donde se concentra el grueso de los votos (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, CABA, Mendoza, Tucumán y Entre Ríos), los candidatos del PRO quedaron relegados a puestos secundarios. ¡Una verdadera humillación!
En Buenos Aires, por ejemplo, Diego Santilli, que supuestamente era la figurita del PRO, terminó tercero en la lista, detrás de José Luis Espert y una actriz. ¡Como si fuera poco, los muchachos ponen en juego siete bancas en el Congreso! "Ritondo llevó adelante en los últimos cuatro meses una negociación genial", tiró un dirigente PRO a Infobae, con un sarcasmo que cala hondo.
En la Ciudad de Buenos Aires, Macri negoció directamente con Karina Milei, pero solo consiguió algunos lugares con pocas chances de ganar. Fernando De Andreis y Antonela Giampieri son los nombres que completan la lista. Un operador amarillo analizó: "Es un acuerdo para mantener". ¡Tremendo consuelo!
Córdoba es un capítulo aparte. Oscar Agost Carreño, diputado PRO, presenta su propia lista, después de una batalla legal con Macri. Laura Rodríguez Machado, bullrichista de pura cepa, va por LLA. ¡Un verdadero menjunje!
Santa Fe y Mendoza también se sumaron al frente Provincias Unidas, pero con resultados dispares. En Tucumán, el acuerdo con LLA es testimonial: solo para mantener el sello del partido activo. ¡Patético!
En la sede de la calle Balcarce hay dos bandos: los que creen que la estrategia es necesaria para no perder más estructura política, y los que acusan a Macri de "entregar" el partido a los libertarios. Vidal y el gobernador de Chubut, Ignacio "Nacho" Torres, ya pegaron el grito en el cielo. ¡Y el exembajador Diego Guelar directamente lo insultó! (¡Qué elegancia!).
Facundo Pérez Carletti, secretario general del PRO, reconoció que después de las elecciones se viene un reacomodamiento de la política. "Tenemos que ver los que quedamos, quiénes se quedan en el partido a seguir apostando al PRO y quiénes deciden dar un paso al costado; creo que va a haber movimientos", sentenció.
¿Será este el final del PRO como lo conocíamos? ¿O una jugada maestra de Macri para seguir teniendo poder en las sombras? ¡El tiempo dirá! Pero una cosa es segura: el partido amarillo está hecho pelota. ¡Y la bronca de los militantes se siente a kilómetros!