Sobreseyeron al tipo que intentó llevarse a una nena en Plaza La Joroba: lo mandan a un hospital por tres meses
El joven de 29 años, que había sido detenido por un intento de rapto en diciembre de 2024, no enfrentará juicio. El juez decidió que necesita tratamiento psiquiátrico por su bipolaridad y adicción a las drogas.
En un giro inesperado y digno de una novela de suspenso, un joven de 29 años que había sido apresado en diciembre de 2024 por un intento de secuestro en Plaza La Joroba, se libró de un juicio gracias a la decisión del juez de Flagrancia, Carlos Lima. En lugar de seguir enfrentando un proceso judicial, el magistrado optó por mandarlo a un centro de salud mental, donde pasará 90 días bajo estricta custodia.
El muchacho, que hasta ahora estaba en la Central de Policía desde su arresto, tiene un historial complicado. Según los informes médicos que se sumaron al expediente, padece trastorno bipolar y sufre de una adicción crónica a las drogas, un problema que arrastra desde hace más de 15 años y que nunca logró manejar como corresponde. Los peritos no se anduvieron con chiquitas: su estado se agrava cuando no está medicado, y su historial de recaídas es más que preocupante.
La defensa, en un intento por cerrar la causa, argumentó que su cliente es inimputable debido a su patología dual, mientras que la Fiscalía quería que el juicio siguiera su curso. Al final, el juez decidió que lo más importante era que el joven reciba tratamiento especializado, aunque todavía no se sabe si lo mandarán al Marcial Quiroga o al Lanteri.
El intento de secuestro ocurrió el 2 de diciembre de 2024, cuando el acusado se acercó a un auto en movimiento y trató de arrebatar a una niña de los brazos de su abuela. Fue en ese momento que la Policía se hizo presente y lo redujo. Llevaba una valija con ropa y un cuchillo, y su comportamiento errático dejó claro que estaba bajo los efectos de las drogas.
El caso fue rápidamente derivado a la UFI Flagrancia, y al día siguiente ya había una audiencia en marcha. La defensa alegó que el tipo había tenido un brote psicótico, mientras que la Fiscalía pidió prisión preventiva. El juez decidió que debía permanecer detenido hasta que un equipo de salud mental lo evaluara. Los resultados no tardaron en llegar: trastorno bipolar y problemas mentales por el consumo excesivo de drogas desde la adolescencia.
En marzo, una junta interdisciplinaria del Hospital Giordano de Albardón realizó nuevas pericias, pero no lograron llegar a un acuerdo. Esto llevó a que se pidiera otra evaluación psiquiátrica que nunca se concretó. Mientras tanto, el joven estuvo ocho meses en la Central de Policía, donde comenzó a mostrar síntomas de agitación y problemas para dormir, todo por el síndrome de abstinencia. ¡Una situación de locos!
En la última audiencia, el 31 de julio, la defensa insistió en que la salud del acusado requería atención urgente y solicitó su internación. Con la resolución de este jueves, el juez puso fin al proceso judicial y ordenó su derivación a un nosocomio especializado, bajo control policial.