Se pudre todo en el peronismo: ¿Quién encabeza la lista y cómo evitar que Grabois arme quilombo?
A días del cierre de listas, el peronismo es un volcán. Máximo, Massa, Grabois… ¿Quién se anima a ponerle el pecho a la campaña? Te contamos los detalles de esta interna que quema.
¡Se viene una semana picante, muchachos! El peronismo está que arde, más dividido que torta de cumpleaños en jardín de infantes. El domingo que viene cierran las listas para las elecciones de medio término y la pregunta que todos se hacen es: ¿quién carajo va a poner la cara por el oficialismo?
En Buenos Aires, donde todavía tienen esperanzas de hacer un buen papel, la cosa está más turbia que el Riachuelo. A diferencia de otras provincias, no hay ni idea de quiénes van a competir. ¡Un misterio total!
Algunos intendentes, esos que siempre se ponen las pilas, empezaron un operativo clamor en las redes para que Máximo Kirchner encabece la lista. En el massismo, silencio de radio. Y en el kicillofismo, dicen que no se van a oponer si el hijo de la jefa quiere jugar.
Los K ven a Máximo como el único que puede polarizar la elección con los libertarios. Sin Cristina en la cancha, el apellido Kirchner sigue pesando. Pero ojo, adentro del partido, Máximo dice que hace lo que le ordene CFK. ¡Acá la que manda es ella, muchachos!
La interna peronista es un festival, pero ahora la están tratando de disimular. Cada uno por su lado, con su discurso, pero todos apuntando contra Milei. "Es lo más sincero que se puede hacer, porque adentro está todo peor que antes", confesó un dirigente K.
El cierre de alianzas fue un desastre y dejó heridas que no van a cicatrizar. La desconfianza es total y la unidad está atada con alambre. ¿Pasará factura en las urnas? Nadie lo sabe. Ahora solo importa contrastar modelos. ¡Un quilombo!
En el cristinismo creen que esta semana se ordena todo. Como ya no hay más cargos en juego, se termina la rosca. "Será todo desprolijo, pero se va a tener que ordenar", dijo un histórico referente K. ¡Veremos!
Otro nombre que suena fuerte es el de Sergio Massa. Desde su entorno son cautelosos. No lo descartan, pero tampoco lo impulsan. Algunos creen que no es el momento, otros que tiene que volver al ruedo. ¡Divididos!
Pero acá viene lo mejor: si Massa es el candidato, Juan Grabois ya avisó que presenta una lista paralela. ¡Se pudre todo! A pesar de los pedidos de Cristina, el muchacho quiere jugar y le importa poco la unidad. Grabois quiere caras nuevas, un cambio de época. ¡Y no se guarda nada!
Por eso, algunos creen que la candidatura de Máximo Kirchner podría calmar a Grabois y evitar que la interna explote. Kicillof, por su parte, no quiere quilombos y prefiere un candidato que sea un punto de encuentro entre todos. Suena el nombre de Jorge Taiana, un histórico del kirchnerismo.
Otro nombre que podría tener consenso es el del intendente de Pilar, Federico Achával. Joven, con buena gestión y buena relación con todos, aparece como una opción potable.
Para el resto de la lista, se espera que Kicillof conserve los lugares de sus diputados cercanos. En el massismo suena Sebastián Galmarini y en el kirchnerismo Vanesa Siley y Teresa García.
En fin, una semana de rosca política y negociaciones cruzadas. ¡Esperemos que no se agarren a las piñas! Porque si el peronismo no se ordena, la cosa se pone fea. ¡Y después no vale llorar!