"Por ser curiosos cavamos más": habló el albañil que encontró los restos de Diego Fernández Lima
Fue uno de los que encontraron los restos durante la excavación en la ex casa de Gustavo Cerati. Este martes deberá presentarse ante el fiscal
¡Tremendo hallazgo, gente! Un grupo de laburantes de la construcción se topó con algo que heló la sangre: restos óseos humanos. ¿Dónde? En una casa del barrio de Colegiales, ¡sí, la misma donde vivió el mismísimo Gustavo Cerati! Y no son huesos cualquiera, ¡son los de Diego Fernández Lima, un pibe que desapareció hace 41 años!
Cristian, uno de los albañiles, contó que estaban laburando tranquilos cuando, de repente, ¡zas!, se toparon con los huesos. "Estábamos trabajando y haciendo la excavación y, sin querer, encontramos un par de huesos. Y, al ser curiosos, seguimos excavando más y constatamos que era huesos de humanos. Así que llamamos a la Policía", relató.
¡Imaginate el susto! El pibe estaba enterrado a poca profundidad, a unos 60 o 70 centímetros del suelo, ¡casi pegado a la medianera del vecino! Cristian, con toda la razón, dice que le dio escalofríos: "Te supera. Nadie se espera encontrar una cosa así".
Lo más heavy es que los restos pertenecen a Diego Fernández Lima, un adolescente de 16 años que desapareció el 26 de julio de 1984. La última vez que lo vieron fue cuando salió de su casa para ir a lo de un amigo. ¡La madre, Irma, nunca se rindió de buscarlo y hasta dejó el teléfono de línea conectado, esperando una llamada!
Ahora, la Fiscalía está investigando a fondo, aunque el crimen ya prescribió. Pero ojo, ¡no se van a quedar de brazos cruzados! Quieren un juicio por la verdad para saber qué pasó realmente y quiénes son los responsables. El principal sospechoso es Cristian Graf, un ex compañero de colegio de Diego que vivía en esa casa. Él niega todo, pero la cosa está que arde.
Para colmo, el hermano de Diego, Javier, quiere impulsar una "Ley Diego" para que los crímenes de desaparición no prescriban, ¡como la "Ley Piazza" para casos de abuso infantil! "Me encantaría que sirva a otros familiares de desaparecidos. Que la ley vaya con todo el peso, que paguen por el daño que hicieron", declaró a Infobae.
¡Qué quilombo! Después de 41 años, este misterio empieza a salir a la luz. Ojalá que la verdad se conozca y que los responsables paguen, aunque sea moralmente, por lo que hicieron. ¡Qué bronca da pensar en todo el sufrimiento de la familia durante tantos años!