La asociación FORES exigió a la Justicia fortalecer el control de los procesos para evitar más "casos Ghisoni"
Tras el caso Ghisoni, alertan sobre el uso de denuncias falsas de abuso en disputas familiares. ¡El sistema judicial no puede ser la herramienta de venganza!
¡Che, gente! Después del quilombo que se armó con el caso de Pablo Ghisoni, ese médico que se comió casi tres años en cana por una denuncia de abuso que resultó ser más falsa que billete de 3 pesos, los muchachos del Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (FORES) salieron a poner el grito en el cielo.
¿Qué onda? Parece que esto de usar el sistema judicial, sobre todo el penal, como si fuera un garrote para pegarle al ex en medio de una pelea familiar, se está volviendo más común de lo que pensamos. Y lo peor es que hay abogados y psicólogos que, en vez de ponerle un freno, ¡le dan manija al asunto!
En un comunicado que sacaron, los de FORES no se guardaron nada: "Constituye una grave vulneración de derechos fundamentales y socava los pilares del Estado de Derecho", ¡Tremendo! Por eso, le están pidiendo a los jueces que se pongan las pilas y controlen bien estas denuncias, sobre todo cuando hay pibes en el medio.
Ojo al piojo con esto de usar a los nenes como si fueran figuritas, inventarles relatos, o meter medidas cautelares sin pruebas. ¡Eso no va! Los pibes tienen derecho a la verdad, a estar con sus dos padres y a no ser carne de cañón en peleas judiciales berretas.
¿Y qué proponen? Que los jueces se pongan más firmes, que los colegios de abogados investiguen a los que hacen macanas, y que los fiscales investiguen no solo las denuncias, sino también si hay gente mintiendo o manipulando pibes.
Para los de FORES, acá no hay medias tintas: el que se calla, consiente. El Poder Judicial tiene que actuar ¡y rápido!
El caso de Ghisoni es de novela: en 2012, la ex lo denunció por no dejarla ver a los pibes. La Justicia le dio la tenencia al padre. En 2014, dos de los hijos lo denunciaron por abuso. ¡Un desastre! El tipo terminó preso, después con domiciliaria, y al final lo absolvieron. Pero la ex apeló, ¡y la cosa sigue! Encima, uno de los hijos salió a decir que mintió por culpa de la madre. ¡Tremendo culebrón!
Ahora, la fiscalía está investigando a la ex de Ghisoni por falso testimonio, instigación y hasta por armar una "asociación ilícita" con peritos pagos. ¡Se pudrió todo!
La verdad, gente, es que esto da para pensar. No puede ser que las denuncias falsas arruinen vidas así como así. ¡A ponerse las pilas y defender a los pibes de verdad!
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