¡Un rayito de esperanza! La Corte Suprema reabre el caso de abuso a una nena en Trenque Lauquen después de 15 años de lucha
Lorena, la mamá de la víctima, no se guardó nada y contó el calvario que vivió su hija. Después de una absolución que dolió en el alma, ¡la justicia podría llegar!
A Lorena se le quiebra la voz, che. No es para menos, hablar del abuso que sufrió su hija cuando tenía apenas 9 años te parte al medio. Pasó en Trenque Lauquen, entre 2012 y 2013. El culpable: su propio primo, un pibe de 21 años en ese momento.
Lo denunciaron, hubo juicio y lo condenaron a poquito más de un año por abuso sexual simple. Pero la bronca no terminó ahí. Un tribunal de alzada lo absolvió. ¡Como si nada hubiera pasado! Imaginate la impotencia de esta familia.
"Sucedió en un contexto que se suponía que era seguro. Jamás imaginamos tener que estar atravesando una situación así", contó Lorena a Infobae. ¿Quién iba a pensar que en la casa de un familiar podía pasar semejante cosa?
Después de casi 15 años de pelearla, cuando ya pensaban que no había nada más por hacer, llegó la noticia que les devolvió el alma al cuerpo: la Corte Suprema de la Nación ordenó reabrir la causa. ¡Un golazo!
"Pensamos que ya no se podía hacer más nada, que ya estaba. Entendimos que la vida a veces es injusta", admitió Lorena. Y es que la habían pasado fulero: lo condenan al abusador, apelan, lo absuelven… un verdadero calvario.
Pero la Corte Suprema les dio una nueva chance. "Esta noticia es absolutamente bienvenida y movilizante. Con este fallo de la Corte Suprema ya hay jueces de la Nación que le están diciendo a los jueces de la Suprema Corte de la provincia que por favor analicen este caso como corresponde", explicó Lorena conmovida.
La esperanza está intacta: "Ojalá que esto no quede impune, no únicamente por mi hija, sino porque si esto se hace Justicia, marca un antes y un después".
El abuso, según la denuncia, ocurrió cuando la nena se quedaba en la casa de su tía y compartía habitación con sus primos. Ahí, L.D.O., el acusado, aprovechaba la noche para meterse en la cama de la nena y tocarla.
Ahora, la familia espera que este nuevo capítulo tenga un final justo: una condena que sirva de ejemplo. ¡Ojalá así sea!