La Escuela de Enología recuperó su bodega y otra vez hace vino con sus alumnos
La bodega de la Escuela de Enología de San Juan volvió a funcionar después de décadas sin actividad. Los estudiantes ya participan de todo el proceso, desde la cosecha hasta el envasado, en un espacio que también sumó obras y equipamiento nuevo.
La Escuela de Enología de San Juan tuvo este viernes una jornada especial con la inauguración de mejoras edilicias. El momento más esperado fue el regreso de su bodega, que estuvo parada durante años y volvió a abrir como espacio de práctica para los alumnos.
La ministra de Educación, Silvia Fuentes, habló con TELESOL y destacó el valor histórico del edificio. "Estuvo más de 50 años olvidada, una escuela emblemática, fundada por Domingo Faustino Sarmiento, que enseña a estudiantes a trabajar la tierra, agronomía, todo lo productivo. Hoy están presentes todas las técnicas, agrotécnicas e industriales de la provincia, mostrando todo lo que hacen día a día", dijo.
Fuentes también remarcó que la recuperación de la bodega era clave para la formación técnica. "No tenían en funcionamiento su bodega y hoy la estamos poniendo nuevamente en marcha. Además, la intendenta realizó un trabajo muy importante con distintas refacciones para dar respuesta a los más de 2.000 alumnos que transitan diariamente por los campos productivos de la escuela", sostuvo.
La directora, Verónica Echegaray, celebró que los chicos vuelvan a tener un lugar adecuado para aprender. Contó que en la institución trabajan desde la cosecha hasta el envasado, y que quienes la visitan pueden recorrer la bodega y probar lo que se hace en esta temporada.
También adelantó que siguen las obras con nuevos playones deportivos, aulas, arreglos en el museo y trabajos en el cierre perimetral. La intendenta de Capital, Susana Laciar, participó del acto y habló del legado de Sarmiento y de la chance de sumar el predio al circuito turístico de la ciudad.
Hoy la bodega vuelve a producir mistela, vinos tintos y blancos elaborados por los alumnos en sus prácticas. La escuela también cuenta con un parral propio que aporta cerca de 24.000 kilos de uva por cosecha, y una capacidad total que ronda los 1.400.000 litros tras la refuncionalización.
El lugar suma acero inoxidable y piletas chicas para trabajar con procesos reales de vinificación. Para los estudiantes, no es solo una clase más: es meter las manos en el vino y aprender un oficio de verdad.