Levantar un edificio hoy cuesta 77% más en dólares que en 2018, pero los departamentos en pozo apenas subieron 5,40%
El costo de construir sigue corriendo más rápido que los precios de venta y achica la ganancia de los desarrolladores. Al mismo tiempo, el crédito hipotecario perdió fuerza y la compra de una vivienda sigue lejos del bolsillo de la mayoría.
Levantar una obra en Argentina sale hoy 77,25% más en dólares que en 2018. Del otro lado, los departamentos en pozo subieron apenas 5,40% en ese mismo lapso.
La cuenta no cierra fácil para los desarrolladores. El último informe Metadato, de la CEDU y la AEV, marca que la diferencia entre costos y precios se agrandó y dejó al sector con menos margen para arrancar proyectos nuevos.
Entre marzo y junio de 2026, el costo de construcción volvió a subir 4,41% medido en dólares. Eso empuja los gastos para empezar una obra, pero los valores de venta no acompañan al mismo ritmo.
El estudio también advierte que construir sigue por encima de lo que puede pagar la gente. En el último año, el índice de la CAC subió 27,56% y los salarios avanzaron 30,53%, pero igual la vivienda sigue lejos para muchos bolsillos.
El crédito hipotecario también aflojó. En mayo, las escrituras en CABA bajaron 3,12% interanual y las hipotecas cayeron 54,85%. Las entidades lo atribuyen a bancos más duros para aprobar préstamos.
En los primeros cinco meses de 2026, las compraventas acumularon una baja de 1,17% frente al mismo período del año anterior. La tasa nominal anual de los préstamos, eso sí, bajó de 13,90% en enero a 9,50% en junio, y la cuota hipotecaria cayó 18,73%.
La actividad muestra una mejora apenas a medias. Los despachos de cemento repuntaron desde marzo, pero siguen 14,53% debajo del mejor nivel de 2025. El empleo en constructoras subió 0,46% en los primeros cuatro meses de 2026, aunque todavía está 17,62% abajo del promedio de 2023.
También cambió el mercado de alquileres. La oferta de departamentos en Ciudad de Buenos Aires creció 18,57% desde marzo y la rentabilidad bruta cayó 2,9%. Con costos más altos, crédito más cerrado y ventas que no despegan, el ladrillo sigue haciendo fuerza para no quedar clavado.