Facundo Moyano declaró por la denuncia de Candela Arizaga y la Justicia sigue revisando qué pasó
El exdiputado pasó por la indagatoria en la causa que lo tiene bajo la lupa por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. Ahora la Justicia debe definir cómo sigue su situación.
Facundo Moyano llegó este martes a la noche a la Unidad de Flagrancia Norte, en la avenida Balbín al 3500, para declarar en la causa por el episodio con Candela Arizaga en Belgrano.
El exdiputado venía de la Alcaidía Comunal 4, donde quedó alojado después de que lo detuvieran por orden del fiscal Julián Pistone. La acusación es por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, en un contexto de violencia de género.
Su declaración apunta a aclarar qué pasó durante la madrugada en el departamento de la avenida del Libertador al 5400. Cuando termine la indagatoria, la Justicia va a definir cómo sigue su situación procesal.
Antes del traslado, la Policía allanó la casa del dirigente sindical. El resultado fue negativo: no hallaron drogas. Sí secuestraron un dispositivo USB, un reloj inteligente y medicamentos.
Arizaga fue encontrada de madrugada mientras corría descalza y semidesnuda por las calles de Belgrano, después de salir del edificio donde estaba con Moyano. El SAME la asistió y la llevó al Hospital Pirovano, donde quedó internada hasta recibir el alta.
En su primera declaración, la influencer dijo que Moyano no la golpeó ni le ejerció violencia física. También vinculó lo ocurrido con consumo de sustancias. La médica legista solo detectó una lesión en la rodilla, compatible con una caída en la calle.
Igual, el fiscal avanzó con la detención para aclarar qué pasó adentro del departamento y en el tramo posterior. A la causa sumaron cámaras de seguridad y testigos que vieron parte de la secuencia.
El hecho empezó cerca de las 5, cuando vecinos de Belgrano avisaron a la Policía por una joven que corría en estado de conmoción mientras era seguida por Moyano. Los policías los interceptaron cerca de la avenida del Libertador. Después, él quedó demorado y más tarde detenido. Su abogado, Diego Storto, dijo que la joven estaba lúcida y en buen estado general, y que la calificación legal sigue siendo provisoria.