En el entorno de Lula creen que los ataques de Milei le suman a su campaña y no quieren agrandar la pelea con Argentina
En Brasil admiten malestar por las críticas de Javier Milei, pero por ahora no ven que la crisis pase de la tensión actual. Cerca de Lula leen esos ataques como una ayuda para su propia campaña y prefieren no subir el tono.
Javier Milei volvió a apuntar contra Lula en una entrevista con Luis Majul. Lo llamó "ladrón y corrupto" y dijo que está libre solo por un error de procedimiento.
El presidente argentino también defendió sus dichos. "¿No le parece que es agresivo que alguien le robe? Es mucho más leve decirle ladrón al ladrón que el propio acto de robar", sostuvo.
Además, Milei dijo que sus ataques no están calculados. "Cuando arranqué esta carrera en el 2021, había un solo país azul y todo era rojo. Lo que pasa es que no se ve en el mapa porque Brasil está rojo. Lo hago porque soy un cruzado de las ideas de la libertad", planteó.
La nueva embestida llegó durante el acto de lanzamiento de la candidatura de Flavio Bolsonaro en San Pablo. En Brasil miran ese movimiento con preocupación, pero no creen que la pelea diplomática se desmadre por ahora.
Lula ya había respondido con ironías y descartó cortar la relación con Argentina. Hasta ahora, solo convocó a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, que sigue en Brasilia.
Desde Itamaraty admiten que el enojo con el gobierno argentino es grande. Igual, dudan de que la crisis suba otro escalón, porque eso también puede pegarles a los dos países. En la embajada argentina en Brasilia reina una calma tensa, mientras todos miran si aparece otra respuesta. Y en medio de la campaña, Milei parece haber metido más ruido del que imaginaba.