Georgieva dijo que Argentina debe sostener el rumbo para que la estabilidad se convierta en más trabajo y más plata
Kristalina Georgieva volvió a respaldar el programa económico del Gobierno y marcó que la mejora recién empieza. Dijo que el país necesita mantener las reformas para que bajen los sobresaltos y lleguen más inversiones, empleo y salarios mejores.
Kristalina Georgieva volvió a poner el foco en Argentina y dejó un mensaje claro: la parte más difícil no es frenar la crisis, sino sostener la calma para que se note en la vida diaria. En un blog publicado este viernes, la jefa del FMI dijo que el desafío es "mantener el rumbo".
La funcionaria contó que su primera reunión en Buenos Aires arrancó con una sorpresa. Luis Caputo le regaló una camiseta de la selección argentina con su nombre y el número 10, el de Lionel Messi. Desde ahí, usó al capitán campeón del mundo como ejemplo de constancia y esfuerzo.
Georgieva sostuvo que el país pasó de una situación económica muy dura a un escenario distinto. Habló de dos años seguidos con superávit fiscal primario, inflación más baja, pobreza en descenso y reservas que el Banco Central vuelve a reconstruir. También destacó que ya se aprobaron más de 45 mil millones de dólares en proyectos de inversión.
Pero su mensaje no se quedó en los números. Dijo que la estabilidad le devuelve tiempo a las familias, porque deja de correr la urgencia de los precios. También señaló que, cuando las reglas son previsibles, las empresas se animan a invertir a más largo plazo y los bancos prestan con plazos más largos.
En su repaso, comparó la experiencia argentina con lo que vivió Bulgaria. Recordó que su país sufrió hiperinflación y una crisis bancaria en los años 90, y que la mejora llegó después de años de reformas y paciencia. Según dijo, recién cuando se mantuvo el rumbo volvió la confianza y creció la inversión.
La titular del FMI también apuntó a lo que ve como la próxima etapa. Mencionó a Vaca Muerta, la minería y los servicios basados en el conocimiento como motores para crecer. A la vez, advirtió que esas chances tienen que llegar a más sectores, no quedarse en unos pocos.
En el cierre, Georgieva insistió en que el éxito no se va a medir solo por una inflación más baja o cuentas más ordenadas. Para ella, la cuenta final será otra: más empresas invirtiendo, pymes creciendo, mejores empleos y salarios más altos. Traducido: que la mejora no quede en el Excel y se sienta en la mesa de cada casa.