Unión vive días pesados: posible salida del presidente, cuentas complicadas y un plantel que se desarma
El panorama en Unión de Villa Krause se volvió cuesta arriba. Entre renuncias, problemas económicos, bajas de jugadores y flojos resultados, el club atraviesa una de sus semanas más tensas.
En Unión de Villa Krause la calma duró poco y nada. El club que hace apenas un año levantaba el bicampeonato hoy está metido en un escenario bravo, con problemas deportivos, económicos e institucionales que se fueron acumulando sin dar respiro. La preocupación crece en Rawson y también entre los hinchas, que ven cómo la institución se va complicando día a día.
Según pudo saber este medio, Roly Algañaraz presentaría este jueves por escrito su renuncia a la comisión directiva, luego de volver de un viaje laboral a Buenos Aires. Además, este viernes haría el trámite formal ante Personería Jurídica. Si eso se confirma, la presidencia quedaría en manos de José Elías Quiroga, vicepresidente del club. La salida del dirigente llega en un momento delicado y suma más ruido a una interna que venía creciendo en silencio.
En lo futbolístico, el panorama tampoco ayuda. El cambio de entrenador y la llegada de Eduardo "Cachilo" Magallanes no trajeron el alivio que muchos esperaban. Al contrario, antes y después de su arribo se fueron jugadores del plantel, lo que obligó a rearmar el equipo con lo que quedó y con algunos refuerzos. Uno de los casos más visibles fue el de Sebastián Cortez, que había rendido bien y marcó tres goles, pero este lunes se alejó del club. El propio futbolista explicó en sus redes sociales que su salida se debió a incumplimientos contractuales.
Días antes también había anunciado su despedida Germán Giménez, quien terminó emigrando y hoy juega en Estudiantes de Caseros. A eso se le sumarían problemas de plata. Fuentes vinculadas a la institución, que pidieron reserva de identidad, señalaron que existiría una deuda de cerca de dos meses con el plantel y otras obligaciones pendientes. Este medio intentó hablar con Roly Algañaraz y con otros dirigentes, pero no hubo respuesta.
Mientras tanto, el fastidio de los hinchas también se hizo sentir en la cancha. En los últimos partidos de local aparecieron muestras de descontento por el manejo institucional, un reflejo claro del malestar que se vive puertas adentro. Y en el fútbol, los números no ayudan para nada: Unión suma apenas seis puntos, está 13° y por ahora quedó afuera de la zona de clasificación. Muy lejos de aquel equipo protagonista que supo ilusionar a todo el pueblo azul.
El próximo compromiso será este domingo frente a San Lorenzo de Ullum, un partido que aparece como una verdadera prueba de fuego. No solo por lo que hay en juego en la tabla, sino también por el termómetro del hincha, que en los últimos encuentros dejó de acompañar masivamente. Y como si todo esto fuera poco, el hockey sobre patines también atraviesa un momento complicado. La salida de Juan Carlos Ortiz desacomodó fuerte la estructura, hubo versiones sobre la continuidad de algunas inferiores y en Primera División el equipo disputa la A2 sin haber conseguido victorias. En Villa Krause, las alertas están prendidas y el futuro inmediato del club genera más preguntas que certezas.