Los jubilados se endeudan cada vez más y ya son millones los que no llegan a pagar
Un informe encendió las luces rojas: casi la mitad de los adultos mayores arrastra créditos activos y la mora no deja de crecer en todo el país.
El ahogo económico entre los jubilados no afloja y ya golpea a más de cuatro millones de adultos mayores en todo el país. De acuerdo con el último informe de Provincia Microcréditos, del grupo Bapro, el 44,6% de las personas en edad jubilatoria mantiene deudas activas. En paralelo, se multiplica la mora, se vacían ahorros para llegar a fin de mes y cada vez más gente se ve obligada a seguir trabajando después del retiro.
El estudio muestra que la situación venía estable cerca del 40% hasta mediados de 2023, pero en la segunda parte del año pasado empezó a acelerarse con fuerza. Hoy el panorama está peor que antes y se da en un contexto de deterioro general del crédito en los hogares argentinos. A nivel nacional, la irregularidad llegó al 12,8% en mayo, muy por encima del pico de la pandemia, que había sido del 5,1%.
La provincia de Buenos Aires aparece todavía más complicada, con una tasa de morosidad del 18,6%. El relevamiento toma un universo de más de nueve millones de mujeres mayores de 60 años y varones mayores de 65, y deja una postal preocupante: casi la mitad arrastra saldos pendientes. Esa proporción está cerca de cinco puntos por encima de la registrada en 2022, lo que confirma que el problema viene en aumento.
"La combinación de mayores niveles de deuda con una creciente incapacidad para afrontar los pagos configura un escenario de fragilidad financiera cada vez más pronunciado para los adultos mayores", advirtió el informe. Según el trabajo, una de las claves de este deterioro es la caída del poder de compra de las jubilaciones. La jubilación mínima, incluso con bonos compensatorios, perdió un 19% de poder adquisitivo real frente a noviembre de 2023.
Ese cálculo se hace con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), aunque el propio informe aclara que no refleja el peso que tienen en la canasta de los adultos mayores rubros como medicamentos, atención médica, alimentos y servicios básicos. En varios períodos, esos gastos subieron más que la inflación promedio, así que el golpe al bolsillo podría ser todavía mayor. "Si bien la pérdida acumulada alcanza el 30% respecto de comienzos de 2018, la comparación con noviembre de 2023 permite observar con mayor claridad el deterioro reciente experimentado por los ingresos previsionales", sostuvo el estudio.
Otros relevamientos privados van en la misma línea y muestran que el problema ya es masivo. Según un procesamiento de datos del Banco Central realizado por EcoGo, unas 20,9 millones de personas tienen hoy alguna línea de crédito vigente, y cerca de 5,8 millones registra atrasos de más de 90 días. El informe también marca una diferencia fuerte entre quienes se financian con entidades no bancarias, donde la irregularidad ronda el 28%, y los clientes de bancos tradicionales, con 12,8%. En ese terreno, las tasas de las financieras no bancarias terminan empujando a muchos deudores a priorizar al banco y dejar otros pagos en el camino.