Infantino mueve fichas y propone un plan que puede cambiar el negocio del Mundial
La FIFA avanza con una reestructuración comercial que incluye una nueva empresa para manejar torneos y negocios. El proyecto ya generó rechazo, apoyo parcial y bastante ruido entre las confederaciones.
La FIFA puso sobre la mesa un proyecto que, si prospera, puede sacudir de arriba abajo la forma en que se maneja el negocio del fútbol mundial. La idea fue empujada por Gianni Infantino y apunta a crear FIFA Forward Enterprise, una empresa que se ocuparía de administrar los negocios y eventos más pesados, como la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes. En criollo: quieren ordenar la caja y darle otra forma a la estructura comercial. El plan también contempla que entre el 20% y el 30% de esa firma pueda quedar en manos de inversores privados, aunque sin control de la conducción.
Según explicó la casa madre del fútbol, las ganancias netas de esa nueva sociedad volverían a invertirse en el desarrollo del deporte a nivel global. Además, la dirigencia busca ampliar los fondos destinados a las 211 asociaciones miembro. Infantino lo dejó claro en una carta enviada a las federaciones y difundida por The Times: "Si deciden seguir adelante, este paquete de 10.000 millones de dólares estará disponible a partir del 1 de enero de 2027, dando paso a la siguiente fase de nuestro camino conjunto. Si prefieren mantener el statu quo y rechazar esta propuesta, seguiremos contando con la ampliación prevista del programa Forward, por valor de 2.700 millones de dólares, tal como se presentó anteriormente". También ofreció acceso a hasta 30 millones de libras.
La FIFA aclaró que, más allá de este movimiento, seguirá teniendo el control exclusivo sobre el fútbol, las competencias y el calendario internacional. Pero el dato fuerte es que les dio a las federaciones un plazo de 53 días para respaldar la venta de una parte de las acciones de la Copa del Mundo. Y avisó, sin demasiadas vueltas, que quienes se opongan quedarían afuera del nuevo esquema de financiamiento. El proyecto nace, según Infantino, para "liberar el potencial comercial y las oportunidades que tiene la FIFA", en la previa de la final del Mundial 2026.
Del lado financiero, JP Morgan aparece como asesor del plan y Thrive Capital encabezaría el grupo de inversores propuesto. La jugada, como era de esperar, abrió un fuerte debate entre las confederaciones. La UEFA salió con los tapones de punta y rechazó la iniciativa con un comunicado filoso, donde sostuvo que "la FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos" y que "podemos hacer crecer el fútbol de la forma correcta". En cambio, la Confederación Africana de Fútbol fue la única que salió a respaldar la propuesta, mientras que la Confederación Asiática, la Confederación de Fútbol de Oceanía y la CONCACAF pidieron más detalles antes de tomar postura.