Neymar cerró su ciclo con Brasil y anunció que no volverá a jugar para la selección
El delantero de Santos confirmó que su etapa con la camiseta brasileña llegó a su fin tras la caída en el Mundial 2026. A los 34 años, decidió cortar una historia de más de 15 años con la Verdeamarela.
Neymar le puso el punto final a una etapa que marcó a fuego al fútbol brasileño. Con 34 años y ya instalado en Santos, el delantero confirmó que no volverá a vestir la camiseta de Brasil y que su retiro del seleccionado es definitivo. La decisión apareció semanas después de la eliminación en los octavos de final del Mundial 2026 frente a Noruega, un golpe duro que terminó de sellar su salida. Así, se baja de una historia que arrancó hace más de 15 años y que tuvo de todo.
El atacante deja atrás una carrera enorme con la Canarinha, donde se convirtió en el máximo artillero histórico y en una de las grandes caras del fútbol mundial. También dejó en claro que no estará en futuras citas grandes como la Copa América 2028 ni el Mundial de 2030. Tras la derrota en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, las imágenes de Neymar llorando sobre el césped ya habían hecho correr la versión de un adiós. Finalmente, fue el propio jugador el que lo confirmó sin vueltas: "Mi etapa con la selección ha terminado. Hice historia, fui muy feliz, di mi sangre, mi vida, siempre luché por la camiseta amarilla, pero ahora ya no quiero hacerlo".
Su recorrido con Brasil dejó momentos inolvidables. Jugó cuatro Mundiales y fue una de las figuras de una generación que soñó con volver a levantar la Copa del Mundo, algo que el país no logra desde Corea-Japón 2002. Entre sus títulos más importantes aparecen la Copa Confederaciones 2013 y la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Río 2016, uno de los grandes hitos de su carrera. Pero el gran sueño quedó pendiente, y su último gol con la selección llegó justamente ante Noruega, en el partido que terminó 2-1 y marcó la eliminación.
En la misma entrevista, Neymar también habló de las versiones que lo enfrentaban con algunos juveniles de Santos después del empate 2-2 ante Chapecoense. Negó de plano una pelea y explicó que, como capitán, solamente marcó su postura. "Es triste y molesto, pero no es culpa mía. Hablé después del partido, exigí más y dije que no podíamos permitirnos ser tan relajados. No se puede regalar un empate así", sostuvo. Además, aclaró que otros referentes del plantel también hablaron puertas adentro. Con esta decisión, cierra un camino que empezó el 10 de agosto de 2010, justamente en el mismo estadio donde, 16 años después, jugó su último partido internacional.