Brasil metió a Milei en el centro de una denuncia por la campaña de Bolsonaro
El PT llevó el caso a la Justicia electoral y pidió revisar si el Presidente argentino intervino de manera indebida en la pulseada por la sucesión brasileña. La respuesta desde Buenos Aires bajó el tono, pero la tensión ya está instalada.
El Partido de los Trabajadores de Brasil presentó una denuncia contra el presidente argentino, Javier Milei, para que la Justicia electoral determine si hubo una injerencia externa indebida en la campaña de Flávio Bolsonaro rumbo a las elecciones de octubre. La movida cayó después del fuerte cruce político que dejó las duras críticas e insultos de Milei contra Lula da Silva. En San Pablo y en Brasilia, el tema ya encendió todas las alarmas.
Según informó Agencia Noticias Argentinas, el PT, junto con sus aliados del PV y el PCdoB, formalizó la presentación este lunes ante la Fiscalía General de la República. El pedido apunta a que se investigue la visita de Milei a la convención del Partido Liberal, donde respaldó de manera abierta la candidatura del senador Flávio Bolsonaro a la presidencia brasileña. Desde la alianza oficialista remarcaron que la denuncia no busca sacar conclusiones apresuradas, sino establecer si esa presencia pudo afectar la soberanía, la igualdad entre competidores y la normalidad del proceso electoral.
En un comunicado difundido en su web, el PT sostuvo que el mandatario argentino expresó un apoyo explícito al candidato y, además, lanzó ataques personales contra Lula y un ministro del Supremo Tribunal Federal. Para los denunciantes, no se trató de una aparición casual ni de un gesto aislado. Por eso pidieron verificar si se movieron estructuras estatales brasileñas o extranjeras para impulsar un acto de claro contenido político-electoral. La frase que dejaron fue fuerte: la soberanía nacional, remarcaron, no se negocia y debe resguardar la voluntad popular de cualquier influencia externa.
Desde Buenos Aires, el vocero presidencial Adrián Ravier buscó bajar un cambio y aseguró que los dichos de Milei no van a golpear la relación diplomática entre ambos países, al menos del lado argentino. También afirmó que no es intención que el conflicto afecte el comercio entre dos pueblos que, según dijo, son socios clave. En la misma línea, marcó que siempre hubo cruces verbales de ambos lados y que las diferencias ideológicas no deberían trasladarse al plano institucional. Sin embargo, el ruido ya está hecho y el capítulo sigue abierto.
Todo empezó cuando Milei trató de "ladrón" a Lula da Silva durante la convención del Partido Liberal en Brasil. Allí también lo acusó de expandir el socialismo en América Latina y de haber hundido al país vecino en una crisis fiscal. El intercambio subió de temperatura al punto de que el gobierno brasileño pidió explicaciones a su embajador en Buenos Aires. Después, el Presidente argentino redobló la apuesta en la Exposición Rural y acusó a la administración de Brasil de impulsar una campaña anti-Argentina en redes sociales.
La pelea no quedó solo del otro lado de la frontera. En Argentina también hubo denuncias: dos abogados presentaron planteos para que se investigue si hubo desvío de recursos del Estado en el viaje a San Pablo. Se trata de José Magioncalda, de la fundación Apolo y Ciudadanos Libres, y de Juan Martín Fazio, de Reset Republicano. Mientras tanto, en las redes del PT se burlaron del episodio con una chicana filosa: "cada vez que el hijo de Bolsonaro aparece con alguien, consigue empeorar", en alusión a Milei, a quien llamaron "Javier Manos de Tijera".